Gabo, el "alborotador"

Adelantaba en mi post Argentina, sede del Congreso de la Lengua Española algunas de las claves sobre este importante encuentro internacional que se celebra el próximo noviembre. Hablaba de marejadilla entre el sector literario del país anfitrión y de algunos escritores de peso. García de la Concha, presidente de la Real Academia, decía por entonces (julio) que lo tenía todo bien atado, pero al parecer se saltó algún nudo, porque la que se ha armado es de las gordas.

Dejar fuera del congreso nada menos que a Gabriel García Márquez por un asuntillo de divergencias gramaticales o por su “fama de alborotador” era una torpeza que tenía que acabar pasando factura. Y así ha sido. Una de las estrellas de la convención, José Saramago, se ha solidarizado con el autor de Cien años de soledad y ha dicho que sin Gabo tampoco hay Jose. O sea, que no va si no asiste su colega. Junto a Saramago otro puñado de sensatos o insensatos, que en esto del arte en sentido amplio no se sabe qué es mejor. Como agravante de la situación, otro de los referentes del congreso, Mario Vargas Llosa, anunciaba también su inasistencia por motivos particulares (le conceden un Honoris Causa en una de esas universidades de Dios o de Marx, que de todo hay). Así que De la Concha ha tenido que desatar lo atado, desandar lo andado y llamar e invitar a García Márquez como si nada hubiese pasado.

El lema del encuentro es el de Identidad lingüística y globalización, y aprovecho para reiterar mi deseo de que, con Gabo o sin Gabo, con Jose o sin Jose, con Mario o sin Mario, sirva para ampliar horizontes y establecer bases de progreso y humanización como conceptos generales, y de modernización, clarificación y encuentro en torno a nuestra lengua. Las dietas siguen siendo impresionantes, me cuentan, pero me temo que eso es algo inevitable.

Share