Ayer me pasé el día intentando entrar en Orkut, pero me fue totalmente imposible (el grado de masoquismo al que puede llegar un internauta sería merecedor de un estudio tan o más detallado que el de la relevancia de la blogosfera en el mundo mundial). Ustedes me imaginarán dolido o contrariado, pero nada más lejos de la realidad. Di por buena la frustrante jornada fiándome del anuncio que habían colgado los masters en la home: “Este sitio está en construcción, vuelve pronto”.

Como quiera que tenía más o menos claro que el sitio estaba construido desde hacía tiempo, me dio por suponer (aquí la impotencia se tornó en irracional optimismo) que lo que andaban era depurando, ampliando o cambiando de servidor. Que es lo que en realidad le hacía falta a la comunidad de comunidades más lenta y falladora (el término es feo-sexy con ganas, pero correcto) de la historia de la web. Lo de “vuelva pronto” me lo tomé a coña diez horas después del primer intento, lleva uno callos ya en la moral a fuerza de páginas de error, abruptas desconexiones en medio de un post o mensajitos del tipo “bad bad no donut for you”, que te alegran la tarde sin que te des cuenta cuando más fuera de ti estás.

Pues bien. Hoy lo volví a intentar. ¿Quién dijo miedo? Y… ¡¡¡bingo!!!, mis mejores deseos se hicieron realidad. Bueno… entré al site como un cañón y navegué por él casi… como un cañón también, pesado y a rastras, pero en cualquier caso mucho más ligero que en ocasiones pretéritas. El arreglo no es para lanzar cohetes (igualmente hubo páginas que no pude abrir y otras que tuve que recargar tres o cuatro veces para acceder), pero podría decir que en un balance de pruebas-errores, el éxito estuvo en torno al un 75%.

Estarán conmigo en que esto, con ser poco o casi nada, hablando de Orkut es toda una proeza. Así que dando por bueno el dicho “cualquier avance es bueno si se trata de calmar la histeria”, los invito a darse una vuelta por allí y que me cuenten sus experiencias. Eso sí, no me vengan con reclamaciones que la cajita de Valium la tengo ya casi agotada. Y es que a falta de donuts…

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