La violencia de género se cobra sus primeras víctimas de octubre. Esperemos que sean las últimas también.

Ni una más
Valencia: Una mujer colombiana aparece degollada en su domicilio. Su compañero sentimental, con el cuerpo cubierto de sangre pide ayuda a los vecinos y, ante la negativa de éstos, acude a la policía y la acompaña a su casa. Es detenido de inmediato.

Ni una más
Herra (Sevilla): un hombre se entrega a la Guardia Cicil y confiesa haber dado a muerte a su mujer tras disparele varios tiros con una escopeta de caza. Las circunstancias se repiten de forma alarmante: “La Guardia Civil ya le había detenido el año pasado por un episodio de malos tratos en el ámbito familiar, por el cual se le había impuesto una orden de alejamiento”.