Siete días después de aquello de los difuntos, Semanalia vuelve a su tónica habitual con un puñado de referencias desagajadas de lo que va quedando de mi memoria actual, añorada o histórica. Espero que disfrutes con el material que he preparado para ti, al menos tanto como yo he disfrutado al recopilarlo. Un saludo.

Semanalia vol. 7
    Un disco:
    Bloodsport
    Sneaker Pimps

    Sneaker Pimps es una de mis bandas contemporáneas preferidas. Quizá por el simple hecho de entender la modernidad como una consecuencia estética, una revolución conceptual si se quiere, pero nunca un exabrupto. Salvando las distancias, cada uno desde el lado del abismo que prefiera, una buena parte de lo que se ha venido a llamar chillout (que no viene a ser más que un epígrafe demasiado genérico tal que blogosfera para los blogs, de hecho poco o nada tiene que ver el neoceltismo vocal edulcorado de Enya, por ejemplo, con el trip hop de los Sneaker) conecta directamene con el rock sinfónico de los 60 y 70 en el sentido expresado de bagaje y vanguardia, de arte en movimiento, que es, en definitiva, de lo que se trata. No se pierdan M’Aidez, una obra maestra.
    Un libro:
    Más Platón y menos ProzacMás Platón y menos Prozac
    Lou Marinoff

    Lou Marinoff ha irrumpido a escala mundial en el fértil mercado de la denominada autoayuda con su teoría de la filosofía práctica, una escuela que reivindica la utilidad de la filosofía más allá de la pura disquisición teórica. Entroncada de algún modo con el materialismo filosófico de Marx y Engels, pero en una dirección muy diferente, Marinoff plantea la figura del asesor filosófico frente a la del psicólogo o el psiquiatra para gran parte de los problemas existenciales que afectan a la humanidad. Un libro y una teoría que, cuanto menos, intentan devolver al hombre y la mujer de nuestros días el control intelectual de sus vidas, más allá de fármacos y psicoanálisis.
    Una película:
    Cowboy de medianocheCowboy de medianoche
    John Schlesinger

    Muy pocas películas (por no decir sólo una) han logrado alzarse con un Oscar oficial de la Academia tras haber sido clasificada X por la censura norteamericana. Esa cinta es Cowboy de medianoche, una joya del género en la que todo: argumento, dirección, interpretación, fotografía… conspira a la perfección para sacarle los colores (y las premios) a la puritana sociedad norteamericana. Hablamos del año 1969, y de un filme con una alta carga social y sexual (homosexual por más señas). Así que ya me dirán ustedes si el mérito no es suficiente. Dustin Hoffman y John Voight, insuperables. Como la canción central, Everybodys talking, de Harry Nilsson.

    Una bitácora:
    Aprendiz de geisha
    Aprendiz de geisha
    Mónica Novas

    En mi recorrido por la blogosfera de esta semana he venido a dar con una página de alto contenido exótico, tanto casi como el título escogido por la autora. Una bitácora deliciosa, no sólo por la cantidad de recetas que allí se ofrece, sino también por el concepto y el diseño. Agradable, acogedora e interesante, con secciones de libros, fotografías, rikka (arte floral), tés… un recorrido por las delicias del japón y de muchas otras partes del mundo. Excelente.

    Un personaje:
    Yaser ArafatYaser Arafat
    Líder de la OLP

    Entre el demonio cruel y violento que creen ver en él los neocon y el héroe liberador e inmaculado de los neopro probablemente se sitúe la verdadera identidad del hombre. Yaser Arafat ha sido, ante todo, un político y un militar entregado en cuerpo y alma a su pueblo, Palestina, desposeído de su tierra tras la segunda Guerra Mundial. En Arafat se da la bivalencia característica del personaje inmerso en circunstancias extremas: ha sido violento y pacifista, se ha equivocado y acertado también en numerosas ocasiones. Pero al menos yo siempre lo recordaré como la cara amable y sensata de un conflicto dominado por la sangre, la ambición, el racismo y la irracionalidad.
    Un artículo:

    Las herramientas prohibidas
    Carlos Sánchez Almeida

    Este abogado barcelonés no es primo mío (que yo sepa), pero tampoco me importaría nada. Carlos es una de las mentes preclaras en el ámbito hispano del ciberderecho. En este artículo, hace un análisis exhaustivo del nuevo Código Penal y llega a conclusiones realmente perocupantes: la nueva ley trata de “dar marcha atrás a la historia, tomar partido por la destrucción del conocimiento: la nueva reforma del Código Penal ha apostado por la criminalización de las nuevas tecnologías”.

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