¿Control o censura?
Desde Alemania nos llega una curiosa y completísima guía sobre cómo saltarse la censura en Internet. En ella se hace un repaso de la historia del control de los gobiernos sobre contenidos en la Red, se ofrece un nutrido catálogo de las herramientas usadas para este fin y se proporcionan numerosas utilidades para combatirlas, es decir para saltarse dicha censura. Probablemente, este artículo roce (o entre de lleno) en la ilegalidad en aquellos países donde se aplique este tipo de control, pero en cualquier caso no tiene desperdicio por lo extenso de su documentación, la polémica que seguro va a generar y por los numerosos enlaces y programas que allí se detallan.

Curiosamente, el autor asegura que se ha aventurado a publicar este trabajo a raíz de que “un Estado Aleman (NRW) intenta introducir la censura bloqueando 2 sitio nazis norteamericanos”. “No es que me guste esa gente, pero en mi opinión ningún gobierno ni administrador de sistemas tiene el derecho a elegir a que información puede tener acceso una persona, ¿qué sitio será el siguiente?, ¿quién decide que sitios serán bloqueados?. Además, mi instituto bloquea algunos sitios, lo cual hizo interesarme en el tema”, concluye el autor en el capítulo previo titulado Por qué escribo esto.

Para algunos, la motivación puede resultar sospechosa, pero no puede esconder el debate sobre los límites de la libertad de expresión. A muchos les parecerá bien que se censuren páginas como las expuestas por el autor, de origen nazi, u otras que fomentan la anorexia o las webs terroristas y pedófilas. Otros pensarán que debe ser cada internauta el que censure los contenidos que le parezcan ilegales, indeseables u ofensivos.Y ésas son las preguntas que aquí planteo: ¿Es lícito el control de los contenidos por parte de los gobiernos? ¿Dónde acaba la protección del ciudadano y comienza la caza de brujas? ¿Libertad de expresión sin límites? Salvo casos tan claros como los expuestos (anorexia, terrorismo, pedofilia…). sobre el que el consenso es bastante amplio, ¿quién decide qué se debe y qué no se debe publicar en Internet? En definitiva, ¿dónde acaba el control y comienza la censura?

Vía Hispamp3.

Share