Analiza Dan Gillmor (SilicomValley) en su artículo China bloggers emerge, but not too loudly (*) las vicisitudes por las que atraviesan los bloggers chinos. La apertura económica que experimenta el país de la mano del Gobierno de Hu Jintao no parece ir acompañada de una mayor flexibilidad en el mercado de las comunicaciones, especialmente en lo que se refiere a prensa e Internet. Esto afecta directamente a los autores de bitácoras, que se ven presionados y controlados por un Estado que ostenta la titularidad de la mayor parte de los soportes mediáticos, incluidas las redes informáticas, y nos da una idea de las dificultades y riesgos a los que se ven sometidos los herederos cibernéticos de la Revolución Cultural.

Gillmor, que visitó recientemente el país y pudo cambiar impresiones con varios profesores y estudiantes de periodismo que mantienen bitácoras, nos ofrece algunos datos, testimonios y reflexiones de gran interés:

Economía versus libertad: El libre mercado comienza a extenderse por el país, especialmente en ciudades como en la floreciente Shangai, sin embargo la libertad de expresión hace escasos progresos.

Los weblogs como esperanza: El Gobierno continúa con su paranoica vigilancia sobre los medios de comunicación tradicionales e Internet. Los disidentes son aún encarcelados por su actividad online. Sin embargo, los avances tecnológicos pueden estar jugando a favor de la libertad de prensa y, aunque eso no ocurrirá de la noche a la mañana, parece que si ésta tiene que llegar será de la mano de los bloggers.

Unos cuantos locos: En la actualidad se estima que hay unos 600.000 bloggers en China, cifra nada despreciable pero muy por debajo de la proporción en relación a la cantidad de internautas existentes si lo comparamos con Estados Unidos.

No nos podemos quejar: Cuando se le pregunta a un blogger chino sobre qué escribe, rápidamente te contesta que sobre temas personales o, en algún caso, sobre aspectos tecnológicos. ¿Sobre política? Oh, no, gracias. “No te sorprendas, algunas cosas son demasiado arriesgadas”. Antes de escribir nada en un blog, “la gente calcula primero si es peligroso”.

Eso no se toca: Una chica conocida como Muzimei, y al parecer poco temerosa de la ira gubernamental, logró convertir su bitácora de contenido sexual en uno de los sitios personales más visitados en China el pasado año. La web fue cerrada.

Pressing: La mayoría de los hostings dedicados a bitácoras fueron cerrados a principios de este año y el acceso a proveedores de blogs estadounidenses, bloqueado. Incluso un popular portal de bloggers para estudiantes fue clausurado directamente por la policía.

El futuro: Para Isaac Mao, blogger, investigador y tecnólogo, la expansión de los weblogs en China pasaría por softwares que permitieran publicar en privado (a salvo de los controles gubernamentales) y la descentralización de los servicios de servidor (hostings).

La realidad: China es un país de contradicciones. En las grandes ciudades hay lugares donde uno se puede conectar de forma anónima a la Red, pero el Gran Cortafuegos de Internet, filtro creado por el Gobierno chino con la ayuda de varias compañías estadounidenses, bloquea con eficacia las informaciones más útiles y provocadoras.

El deseo: Espero que el Gobierno chino libere más que algunos aspectos económicos. Tiene que ser así. Al final, la libertad de decir lo que te venga en gana es prerrequisito para una auténtica libertad comercial. Los blogs son parte de la emergente interrelación global. Son voces humanas, individuales, que emergerán como una expresión vital de las voces chinas también… si les dan la oportunidad.

Algunos blogs y blog-servers chinos (si no funcionan, ya sabes por qué):

Isaac Mao.
Ycuyl Blog (el estudiante al que le cerraron el servidor).
Fons Tuinstra (europeo afincado en Shangai desde hace 10 años).

(*) Artículo publicado también en el San Jose Mercury News.

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