Copito web
Copito de Nieve fue un símbolo, pero no sólo de una ciudad. Lo fue también de la maravilla ante la diversidad natural, de la lucha contra la esquilmación de la fauna en extinción y lo fue de la batalla por la supervivencia ante una enfermedad implacable. Copito, así de contradictoria es la existencia, fue víctima de su propia maravilla. Su propia indefensión blanca ante rayos y cangrejos. Un año después de su fusión, es decir de su muerte, el Ayuntamiento de Barcelona ha decidido publicar una página web, Floquet de Neu, como homenaje, como centro de documentación y como referencia nostálgica para sus miles de admiradores.

El portal incluye fotografías y vídeos del primate, así como juegos y recortes de prensa de la que fue la estrella del zoo de Barcelona. Permite consultar instantáneas del gorila en sus casi 40 años de vida -como cría, como joven, como adulto y como abuelo-, además de ilustraciones de Copito de Nieve esbozadas por su descubridor, Jordi Sabater y se completa con un archivo documental, consultable en la biblioteca del zoo de Barcelona y también a través de la Red.

A continuación les dejo dos dibujos realizados por Sabater poco después de su adquisición, así como un extracto de los pormenores de su captura. Ternura y horror. ¿La ley de la selva?

Copito Copito

“Copito de Nieve fue capturado por el cazador Benito Manié, un cazador de la tribu essamangon, de la etnia fang, tras abatir a toda su familia -por considerar que los gorilas de costa destrozaban sus cosechas-. Manié se percató entonces de que, agarrada a la espalda de la madre, había sobrevivido una cría albina.

La captura se produjo el 1 de octubre de 1966 cerca del poblado de Nko, en la selva de Ekonoguong y Niabesán, en laprovincia del Río Muni de la antigua Guinea española, actual Guinea Ecuatorial. En el momento de su hallazgo, el gorila tenía entre dos y tres años de edad, medía 54 centímetros y pesaba 8,75 kilos.

Manié trasladó al animal al Centro de Adaptación y Experimentación Zoológica que el Ayuntamiento de Barcelona tenía en Ikunde y se lo vendió al primatólogo Jordi Sabater Pi por 15.000 pesetas, quien aceptó pagarlas si el animal sobrevivía un tiempo razonable.

El primer nombre que recibió la cría de primate fue Nfumu-Ngui que, en la lengua de la etnia fang, significa gorila blanco. El gorila llegó a Barcelona el 1 de noviembre de 1966, donde fue recibido por el entonces alcalde José María de Porcioles”.

Fuentes: La Vanguardia Digital (registro gratuito), El Mundo, Guinea Ecuatorial.

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