El carné

El Gobierno ha presentado hoy el proyecto piloto del DNI electrónico, que comenzará a distribuirse a principios de 2006 y estará plenamente implantado en todo el país en 2007. El DNI comprende dos elementos básicos: el soporte físico, es decir la tarjeta, que será de policarbonato, un material de alta fiabilidad desde el punto de vista de seguridad; y el soporte electrónico, que incluirá los datos de identificación del titular, como son la huella digital, la imagen facial y la
firma electrónica.

Como suele suceder en estos casos, la novedad incluye aspectos positivos y negativos, siempre en relación con el uso que se haga o potencialmente se pueda hacer de cada uno de sus componentes. Así, en principio resulta atractivo el hecho de que, con un simple lector y un programa que podremos descargarnos gratis sin que nos acusen de piratería (espero), tengamos la posibilidad de realizar diversas actividades en soportes digitales y a través de Internet.

En el lado negativo se sitúa la sombra de un control exhaustivo sobre nuestra intimidad, aspecto denunciado por numerosas asociaciones y a la que el Gobierno deberá prestar atención para no vulnerar ninguno de los derechos fundamentales recogidos en la Constitución.

Share