Lo lanzan ya como noticiable algunos medios cercanos al Partido Popular: Bush, Blair y Schröder abogan por que José María Aznar sea el próximo secretario general de Naciones Unidas en sustitución del acosado Kofi Annan. Esta es la vía que propone Estados Unidos para cobrarse la escasa colaboración de la ONU en la invasión de Irak: colocar a un hombre de su cuerda que garantice futuras adhesiones. En esa línea iría la propuesta estadounidense e inglesa. En cuanto al apoyo alemán, algo menos lógico, supongo que lo que busca es tener entretenido al ex presidente español con asuntos del mundo mundial para alejarlo algo de Europa y, especialmente, del bueno de Zapatero.

Tal y como describe El semanal Digital, citando “fuentes solventes”:

“Aznar vería cumplida así su máxima aspiración. “Es un hombre acostumbrado a sobrecargas de actividad”, dicen, “por lo que necesita un cargo de peso”. Y por lo visto y oído, sus pinitos docentes en la prestigiosa Universidad de Georgetown, sus cursillos de aprendizaje de inglés y otras actividades al otro lado del Atlántico, podrían dar sus frutos”.

Es decir, que éste viene a ser su as en la manga. ¿Pero es el suyo el perfil de un secretario general de Naciones Unidas? ¿No debe ser ésa una figura un tanto menos posicionada política e ideológicamente? La ofensiva comienza a dar sus frutos.

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