No había que esperar a la comparecencia de Pilar Manjón, portavoz de las víctimas del 11-M, ante la comisión de investigación, para elevar a las portadas de los medios y de la blogosfera el clamor contra una forma de hacer política indecente y de espaldas a la sociedad. No había que esperar y no esperamos: aquí en Mangas Verdes lo hicimos dos días después de la comparecencia de Zapatero y de meditar pausadamente sobre la intervención de éste y de Aznar.

Y no había que esperar porque el sentimiento expresado por Manjón tendría que haber sido compartido por el resto de la ciudadanía, y especialmente por los medios de comunicación, de inmediato. Sin embargo, hasta que llegaron las lágrimas y los reproches de la portavoz de los condenados a callar, la gran mayoría de los opinadores continuaban inmersos en el circo, ajenos a la violación de dignidad a la que asistimos, coreando y suscribiendo una por una las piruetas de sus respectivos líderes en los político, en lo mediático y probablemente también, a tenor de lo visto, en lo moral. Ahora, todos cargan las tintas sobre los políticos, siendo como fueron arte y parte en la bufonada. Ahora, algunos bien intencionados extienden esa crítica a medios y blogosfera por no dar cobertura o darla, en cantidad más bien escasa, al coraje de Manjón. ¿Ahora? Ahora, quizás, es demasidado tarde. Tarde para la decencia, tarde para la credibilidad.

¿Es que ahora toca? ¿Ahora todos en la cresta de la ola del periodismo y el posteo ético e integral? ¿Y ayer? ¿Y mañana, cuando el efecto Manjón se haya desvanecido, qué tocará? ¿Más de lo mismo? ¿Qué nos diferencia, pues, de esos políticos a los que tanto criticamos?

Extraigo este párrafo de Periodistas 21 para mostrar ese punto de contradicción:

“Nada. Duros como dinosaurios fósiles. Acorazados en su ignominia y su pequeño mundo. Alejados de lo que realmente importa. Incapaces de parar, mirar con la mente abierta y reflexionar. Los diarios acogen las denuncias de las víctimas como un elemento más del espectáculo. Todos recogen la crítica a los políticos desalmados y profesionalizados hasta el aislamiento. ¡Qué popular es esa crítica! Pero pocos miran hacia dentro y hacen lo que sólo El País ha hecho: pedir perdón“.

Creo que se trata más bien de andar siempre alertas, de actuar de tal modo, de no perder el Norte en esa rosa de los vientos del caos y el interés que es el bipartidismo, que no tengamos jamás que volver a pedir perdón.

También hablan del tema:

Sonia Blanco
Antonio Delgado
Nacho Escolar
David Martínez
Fernand0
Fran Sarmiento
Franco Alemán (en inglés)
Iñigo Sáenz de Ugarte
Flatline
Lazos Rotos
Dies Irae

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