
Amnistía Internacional (AI) lo tiene claro: muchos de los videojuegos presentes en el mercado atentan directamente contra los derechos humanos y, especialmente, contra la mujer, llegando a promover o cuanto menos justificar las acciones de violencia contra éstas. La denuncia viene recogida en el informe Con la violencia hacia las mujeres no se juega (PDF) y en el mismo se ha constatado agresiones a mujeres, asesinatos, violaciones, esclavitud, tortura, prostitución forzada, abuso de menores, tratamiento de mujeres como objetos y otras violaciones de derechos humanos como ataques a la población civil.
AI ha basado su estudio en el análisis de 50 juegos para PC y distintas consolas, 15 páginas web, salones recreativos y revistas especializadas. En concreto, el informe denuncia títulos como Grand Theft Auto: San Andreas (prostitutas objeto de agresión y asesinato), Benki Kuosoko (vejaciones a una mujer japonesa, amordazada y maniatada, que se encuentra sentada con las piernas abiertas sobre un retrete), Sociolotron (violaciones y esclavitud sexual con consecuencias como la transmisión de enfermedades y embarazos forzados), Neverland (abuso sexual contra menores), JFK Reloaded (ejecuciones extrajudiciales), September 12th (ataques contra la población civil), o Rainbox Six 3 (incitación a la violación de los derechos humanos en conflictos armados).
Un panorama realmente desolador, sobre todo si tenemos en cuenta que gran parte de estos juegos tienen al público infantil como principal cliente, que dice mucho del afán de lucro desmedido y sin escrúpulos de algunas compañías, y bastante poco de la capacidad de reacción, consciencia y repulsa de buena parte de la sociedad. Uno de los juegos denunciados, Grand Theft Auto: San Andreas, ha sido uno de los mayores éxitos de ventas en el año que concluye.
Actualización (30 dic-11.23 h): Leo en Libertad Digital que los fabricantes de videojuegos han emitido ya una respuesta al informe de AI. Aparte de calificar la denuncia de “alarmista y tendenciosa”, los empresarios aducen algunos argumentos que merecen atención:
“Sólo un 2 por ciento de los videojuegos que se encuentran a la venta tiene contenidos calificados para mayores de 18 años. Teniendo en cuenta que en España se distribuyen unos2.500 videojuegos, este dato reduciría a 50 el número de productos que, por sus contenidos no están recomendados para menores de edad”.
“La Asociación Española de Distribuidores y Editores de Software de Entretenimiento está adherida al código de autorregulación internacional PEGI (Pan European Game Information), que suscriben la práctica totalidad de las empresas que operan en España. El año pasado la industria facturó más de 465 millones de euros en ventas de videojuegos y espera incrementar esta cifra en torno al 15 por ciento para este año”.
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{ 10 comentarios }
Pues yo no lo veo así, los juegos tienen un etiquetado por edades y es problema de los padres comprar a sus hijos los juegos que deben comprarles, juegos como el Grand Thef Auto son juegos para mayores de 18 años y lo pone explícitamente en las cajas.
Ese juego es un juegazo y a mi no se me ocurriría en la vida hacer en la realidad ninguna de esas atrocidades por jugarlas en el juego, que es un juego la mar de divertido. Todos los maltratadores y asesinos que existen ahora muy probablemente no habrán jugado en su puñetera vida a un videojuego y matan y maltratan…
Dicho queda.
No me parece relevante si viene etiquetado para menores o no… el hecho es que igual siguen promoviendo comportamientos violentos, con solo ver una película ya te vas haciendo resistente a laviolencia (la vez y te parece usual), con los videojuegos es aún mayor el problema porque te invitan a participar en ella y salirte con la tuya…
Yo estoy en contra de los juegos de violencia que además son explícitos, una cosa era ver cocodrilos comiendose a Donkey Kong casi que en pantallas caracter y otra los sangrientos combates de los juegos de hoy.
Si estoy de acuerdo que los padres somos los responsables, y no es prohibir como se enseña, se enseña haciendo SENSIBLES a nuestros hijos, teniéndoles afecto y enseñando que la violencia es mala y que hay muchas cosas que simplemente no se deben hacer… si además tenemos preceptos religiosos que lo respaldan la no-violencia mejor…
Mis hijos tienen 3 y 4 años, por el momento voy ganando y ellos son aficionados al Discovery Kids, Boomerang (donde los buenos ganaban siempre y sin tanta sangre y muerte) y en juegos trato los temas educacionales, con la compu si alguien me recomienda juegos para niños de esa edad, gracias… (linux o windows, no importa).
Creo que, efectivamente, la responsabilidad de los padres tiene que jugar un papel importante; pero esta responsabilidad está limitada, ya que la mayoría de estos juegos son accesibles desde lugares en los que los padres no tienen control alguno: cibercafés, salones recreativos…
En cualquier caso, de lo que se trata es de ver qué tipo de valores promovemos y cuáles deben ser rechazados. Particularmente, tampoco entiendo a un adulto que disfrute con jugar a violar, a golpear mujeres a a atacar a poblaciones civiles.
Ante un asunto tan grave como la violencia contra la mujer o el terrorismo, creo que no debe haber medias tintas y no podemos escudarnos en que la responsabilidad es de éste o de aquél. Todos somos responsables y todos debemos aportar nuestro grano de arena en la batalla.
Un saludo.
A mi me parece que estamos exagerando.
No me parece a mi que los reformatorios, o las prisiones, estén llenos de jugadores de Sant Andreas. De hecho, juraría que los motivos que impulsan a la gente a delinquir no tienen nada que ver con el Sant Andreas. Ni la violencia de género.
Con todos mis respetos, Manuel, creo que te equivocas. Prueba un simple ejercicio: cambia la palabra “videojuego” por “libro” o por “película” en lo que acabas de escribir y dime qué te parece lo que lees. Te hago una demostración.
Los libros y el cine , ¿escuelas de maltratadores?
Libros y películas presentes en el mercado atentan directamente contra los derechos humanos y, especialmente, contra la mujer, llegando a promover o cuanto menos justificar las acciones de violencia contra éstas. La denuncia viene recogida en el informe Con la violencia hacia las mujeres no se juega (PDF) y en el mismo se ha constatado agresiones a mujeres, asesinatos, violaciones, esclavitud, tortura, prostitución forzada, abuso de menores, tratamiento de mujeres como objetos y otras violaciones de derechos humanos como ataques a la población civil.
AI ha basado su estudio en el análisis de 50 libros, 15 películas y revistas especializadas. En concreto, el informe denuncia títulos como American Psycho (prostitutas objeto de agresión y asesinato), The Audition (vejaciones a una mujer japonesa, amordazada y maniatada, que se encuentra sentada con las piernas abiertas sobre un retrete), Los 120 días de sodoma y gomorra (violaciones y esclavitud sexual con consecuencias como la transmisión de enfermedades y embarazos forzados), Lolita (abuso sexual contra menores), JFK (ejecuciones extrajudiciales), Black Hawk derribado (ataques contra la población civil), o Rambo 3 (incitación a la violación de los derechos humanos en conflictos armados).
El problema no esta en el juego, esta en la facilidad que tiene para los accessos a menores, lo que se tiene que controlar es eso, y dejar en paz a los productores.
Yo tengo 21 años y si me apetece jugara un juego asi estoy en mi derecho, yo no le levantaria la mano a una mujer, ni mataria a nadie, pero me lo paso bien en los juegos, es divertido. Yo no tengo que dejar de disfrutar de este genero de juegos solo porque los niños de hoy en dia estan descontrolados y hacen lo que quieren.
El que pueden jugar en un cyber cafe es una escusa, porque les prohibes ir ahi, y si van y juegan se les gastiga severamente y si hay jugadoa juegos para mas de 18años se pone una reclamación al local. Porque esa tambien es responsabilidad del propietario o encargao del local. Pero para los padres es muy fácil exar la culpa a los creadores de los juegos, a los propietarios de los cyber cafes y a cualquier otra persona, en vez de aceptar que ellos son los responsables de educar y cuidar a sus hijos, y que son los padres quienes tienen la responsabilidad de la educación de su hijo.
Nacho tiene mucha razon con ese comentario.
No habia llegadoa leer ese mientras escribia mi opinion
Nacho, ¿por qué tu enlace me lleva a El País?
Si eres Escolar, ya habrás leído mis comentarios a tu post. Si no lo eres, te copio aquí lo que digo allí (vaya lío):
1.- No toda crítica es ‘censura’; ni toda denuncia, un menoscabo de derechos, especialmente si lo que se denuncia es precisamente la violación de derechos fundamentales.
Potenciar actos criminales como logros no me parece un gran avance estético, moral, social, político ni intelectual.
No hablamos de un enfrentamiento entre dos personajes en igualdad de condiciones, sino de violaciones, palizas y vejaciones recompensadas.
Simplemente se trata de ver qué sociedad queremos construir y ser consecuentes con esa apuesta.
Por otro lado, comparar los videojuegos con el cine, la música o la literatura me parece un poco excesivo, ya que aquéllos carecen de algo fundamental en cualquier obra de arte: la invitación a la reflexión o a la repulsa. El código abierto de la interacción estética e intelectual. Aquí se trata de cumplir un código prestablecido a rajatabla. Lo tomas o lo dejas. Ganas o pierdes. Triunfas o fracasas.
Los videojuegos no son más que la evolución tecnológica y comercial del parchís, el póker, el futbolín o los soldaditos de plomo, pero llevados, en algunos casos, a extremos realmente inquietantes.
Desde luego, hablamos de un segmento muy concreto del ocio digital y contamos con el desconocimiento que a veces tienen las organizaciones sobre la lógica e intenciones de estos juegos. Pero no todo vale. Ni en el amor ni en la guerra.
Y que conste que creo que no se trata de prohibir o ‘censurar’, sino más bien de reflexionar y adoptar una postura crítica frente a los desmanes.
2.- Nacho, has dado en el clavo. Hace tiempo ya que dejé de interesarme por los videojuegos, y eso que fui un obseso y hasta programé algún que otro cutrejueguillo
en su momento. Pero los Sims pudieron conmigo 
Sin embargo, y aun considerando que, efectivamente, cualquier actividad humana es susceptible de una valoración artística y que en los juegos hay mucho arte aplicado, me resisto a incluirlos en el mismo bloque que literatura, cine, pintura, etc… Lo que no quita para que reflexione sobre tu propuesta de videojuego como extensión o desarrollo de la industria cinematográfica, que me parece muy interesante.
En cualquier caso, y huyendo de cualquier tipo de afán censor, creo que una cosa es narrar, filmar o pintar la historia de una violación con fines artísticos (con clara implicación reflexiva) y otra muy distinta ofrecer recompensas por violar o maltratar, aunque sea en la ficción.
Celebro por otro lado la existencia de videojuegos que inviten a la reflexión (de hecho, hay muchos que lo hacen sin recurrir a la violencia), ahí es donde entra la parte de incomprensión de determinadas organizaciones a las que me refería.
Si ‘September 12th’ pertenece a esa categoría tal y como defiendes, entonces no hay nada que criticar, sino al contrario.
Comparto contigo en que, en muchas ocasiones, las denuncias entran de lleno en lo irrisorio, como en el caso de ‘Warcraft’ y otros, pero no me negarás que, por ejemplo, ese juego basado en una chica atada a un retrete y torturada deja poco espacio a la duda o a la comprensión.
Un saludo de un ex adicto
(que dicen son los peores)
Sí, Manuel, soy Nacho Escolar. No sé qué he hecho mal para que salga El País en mi enlace. Seguimos el debate, que está interesante, en mi blog. Que esto es un lío.
Yo creo que no es lo mismo una película que un videojuego, básicamente porque cuando una película muestra actitudes violentas o denigrantes, estas, se dan en la película, y las realizan los personajes de la película; por obra y gracia de lo que el director y los actores hicieron durante el rodaje. Pero en el caso de los videojuegos creo que la cosa cambia, ya que esas actitudes las realiza la persona que juega, el niño, o el adulto, ya que son ellos quienes dirigen la acción de los personajes, y quienes se crispan y se pasan horas delante de la TV para conseguir su objetivo: violar, matar, etc. Es distinto ver que lo hacen que viciarte a hacerlo, aunque sólo sea virtualmente.
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