Lo cuenta Matt: una vez logrado frenar el ataque de los spammers en los comentarios con armas más o menos complejas, el nuevo objetivo son los tracbacks, algo que, asegura, ya ha podido comprobar, confirmando sus peores sospechas. Según Matt, la última línea de defensa que nos queda son los filtros basados en el contenido, es decir con herramientas de destrucción masiva como Spam Karma, Spaminator o Three Strikes.

Un servidor aún no ha sufrido ataque de esas características, pero cuando el río suena… Aún recuerdo cuando creía que eso de los spam en los comentarios no era más que un meme para meternos el miedo en el cuerpo a los bloggers 🙁

Por cierto, desde que apliqué el antispam más sencillo del mundo (mundial) no he vuelto a tener problemas de ese tipo en mis bitácoras. Vale, cruzo los dedos.

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