Copyred

Irrumpe un nuevo debate en la blogosfera: el copyleft, ¿es comunista o liberal? A priori, da la impresión de que hablamos del sexo de los ángeles, pues el tal copyleft no deja de ser una herramienta jurídica en el ámbito de los derechos de autor y, como toda herramienta, su ubicación o utilidad en determinado espectro ideológico o político dependerá del uso que se le dé y de la repercusión que tenga este uso en las estructuras económicas y sociales. Para Bill Gates, la cosa está clara: el copyleft es comunista. Para Antonio José Chinchetru y Enrique Dans, está igual de clara también: es radicalmente liberal.

El copyleft nace como reacción al copyright. Así que, antes de determinar la filiación política de aquél, deberíamos especificar la de su antagonista. ¿El copyright es comunista, es liberal? Si analizamos su relativamente corta existencia, vemos que este sistema de derechos de autor se ha desarrollado perfectamente, con mayores o menores adaptaciones, bajo todo tipo de régimen político: desde las democracias occidentales hasta el comunismo real. Para muchos sería fácil entender su validez en los sistemas de profunda vocación capitalista, pero quizá duden de las simpatías que pueda despertar en el ámbito de la denominada izquierda. Dos ejemplos, nada más: el movimiento de los presuntos artistas progres españoles cerrando filas en torno a las inquisitoras campañitas de la SGAE y Cuba, que ha explotado suficientemente bien los derechos generados por sus artistas (especialmente la Nueva Trova Cubana) en su estrategia de captación de divisas.

Así que, si el copyright no es ni comunista ni liberal (o puede que hasta las dos cosas), ¿qué podemos esperar del copyleft? Pues casi lo mismo. Y digo “casi”, porque, efectivamente, estamos ante una poderosa herramienta que, en la actual coyuntura económico-política-ideológica internacional comienza a realizar una importante aportación al progreso de la sociedad. Aportación defendida tanto por los liberales que aspiran a un capitalismo justo, como por los marxistas que aún sueñan con la utopía. Para los primeros, se trata de la liberalización de; y para los segundos de la socialización de… la actividad creadora.

Ambos coinciden en un aspecto fundamental: el copyright, nacido para defender el derecho legítimo de los creadores al reconocimiento de su obra, se ha convertido en una mordaza para éstos y en una fuente de riquezas para otros: los intermediarios. Mordaza que impide el desarrollo y proyección de todo aquel (la inmensa mayoría) que, o bien no se pliega ante los intereses de las compañías y gestoras de derechos, o bien no responden a sus intereses comerciales estratégicos; mordaza que impide la relación directa entre el creador y el público; y mordaza que atenaza el progreso de la sociedad al serle negada la posibilidad de uso y transformación libre de su acervo creativo (no olvidemos que el artista es un liberado del sistema productivo). En la misma proporción que las patentes.

Algo de bueno debe haber en esto del copyleft para aunar voluntades tan dispares. Y algo de verdad debe haber también en mi idea de que el copyleft no tiene sexo ni bandera cuando los capitalistas y comunistas sensibles se revelan contra sus supuestos líderes por la defensa de un nuevo sistema de relación jurídica en el ámbito de la creación. En cualquier caso, tanto unos como otros, apuntan a una misma dirección. Y, si debemos tomar en cuenta las leyes de la dialéctica histórica propuestas por Engels y Marx, con perdón, probablemente debiéramos decir que el copyleft viene a ser algo así como un arma cargada de futuro. Y ya se sabe que el futuro no ha sido nunca lineal ni monocolor, aunque es históricamente demostrable que ha acabado siempre por mostrarse inequívocamente progresista.

Notas:

1.- Toda esta diatriba responde a los artículos iniciales de Antonio Córdoba y Nacho Escolar, en referencia al famoso artículo de Bill Gates.

2.- Los epítetos de comunistas, capitalistas, liberales, marxistas, etc… empleados en este post deben ser tomados como referencias conceptuales. Especialmente en lo que se refiere al ámbito de la denominada izquierda, término éste que he intentado evitar, por ambiguo y carente ya, para mí, de significado. Espero que nadie se moleste.

3.- Los términos Right y left precedidos de copy no tienen significado político, aunque no me negarán que resultan sumamente significativos.

Actualización (9 ene-00.01 h):
A qué huelen las nubes, qué vota el copyleft (Elástico)
– Confirmado: el copyleft es marxista (República Internet).
Copyleft no es comunista (Fígaro’s Blog)
Bill Gates la lía en la blogosfera (GurusBlog)
Bill Gates: eso es tener conciencia de clase (Divergencias)
Insisto, no es comunismo (Sobre la Red)
Comunistas modernos (Ricardo Galli)

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