Ser algosexual se ha convertido en la moda masculina del nuevo milenio. A falta de otras perspectivas, especialmente de corte intelectual, parece que algunos no hallan mejor modo de contribuir al desarrollo histórico de la humanidad que dedicarse a inventar subespecies de la machofauna según una cuidada combinación de lo que sea con vaya usted a saber qué.

Primero fueron los metrosexuales (“hombres que conocen de moda y cosméticos, cuidan su imagen, peso, cutis y piel, tanto como lo hacen las mujeres”, o más), ahora les toca el turno a los tecnosexuales (“una forma de ser más viril, que gusta de cuidar sus músculos y de estar a la última en tecnología”)… ¿Y qué nos deparará el futuro? ¿Acaso la obra cumbre de este proceso de selección natural: el blogosexual o bitacosexual?

Los síntomas son evidentes:
Según Nedstat, claro
Especimen blogosexual a dieta de estadísticas (from Nedstat, claro está)


Actualización (14 ene-19.19 h):
Acabo de descubrir que Cek ya había vaticinado algo parecido hace un par de meses.

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