¿TVE o TVT (de Titanic)?


por el 28/01/2005

en comunicación,Noticias

¿TVEitanic?

“ÉPOCA ha tenido acceso a los millonarios presupuestos de gasto de algunas de las nuevas apuestas de Caffarel; unos espacios que, además de contribuir al hundimiento económico de la televisión de todos, coquetean estos días con los índices de audiencia media más bajos de la historia de TVE”.

“Según los documentos internos de presupuestación a los que ha tenido acceso nuestro semanario, estas cuatro nuevas aportaciones de la era Caffarel suponen al erario público cerca de nueve millones de euros. Sumados a lo que cuestan Las Cerezas, de Julia Otero (3.120.000 euros), La Azotea del Gran Wyoming (1.795.000) y los 59 segundos que presenta Mamen Mendizábal (1.530.000 euros), la cifra se dispara hasta los casi 15 millones y medio de euros, sin que ello haya supuesto un aumento significativo de la audiencia y mucho menos de la calidad que Caffarel dice presuponer a la televisión pública. Las productoras están haciendo su agosto”.

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{ 5 comentarios }

Antonio enero 29, 2005 a las 07:03

Comprendo que los gastos excesivos haya que evitarlos, pero ese criterio de medirlo todo con las audiencias o el número de espectadores en el cine me parece muy equivocado. Cofundir calidad con éxito creo que es un error respecto a lo que debemos pedir a una televisión pública y a las subvenciones en cine.

mmeida enero 29, 2005 a las 13:38

Estoy completamente de acuerdo contigo, pero en en el caso concreto de TVE tengo la impresión de que el diseño de la nueva programación ha estado plenamente dirigido a competir en el mercado de las audiencias, con un gasto desorbitado y con unos programas, que, simplemente, no han respondido a las expectativas de la Dirección.

Un saludo.

Diego enero 29, 2005 a las 17:16

Además me gustaría ver desglosado cuanto se va en sueldos. Pues sospecho que gran parte de esos gastos estratosféricos se van en el sueldazo de algunas “estrellas”.
Bien criticaron que la anterior TVE no era rentable, desde luego así lo es menos, para los Españoles, no para los afines.

Adriano enero 30, 2005 a las 23:57

Coincido con Antonio. Por fin podemos disfrutar de un programa cultural en prime time, de unos informativos que a mi modo de ver mejoran día a día y de una programación alternativa. Cuando David Atemborough comenzó a dirigir la BBC 2 nadie dio un duro por él porque se dirigía a públicos supuestamente minoritarios (y más preparados culturalmente). Lo que consiguió fue transformar el concepto de televisión lucrativa por el de televisión educativa y ese público mejor preparado fue creciendo. Yo estoy dispuesto a asumir la parte que me toque de esas pérdidas con sumo gusto.

Javier enero 31, 2005 a las 15:44

A favor de la Televisión Pública
Una televisión de calidad, con contenidos educativos, culturales, de divulgación científica, etc. es necesaria. Si echamos un vistazo al panorama televisivo español el resultado es desalentador. Los mejores programas, desde mi modesto punto de vista, se ofrecen por las 2 cadenas públicas, sobre todo La 2, esa que nadie ve pero que a todo el mundo le gustaría ver.

Desde un criterio estrictamente económico no defiendo que se dilapide el dinero público para, por ejemplo, pagarle cientos de millones a presentadores o productores como Parada, J.L. Moreno, Carlos Lozano, o la elaboración de programas que sólo generan gastos (galas variadas), patrocinios desacertados, etc.

Sin embargo, la audiencia, el factor decisivo a la hora de generar ingresos, vía publicidad, es el único criterio de las cadenas privadas. ¿Qué quiero decir con ello? Una cadena privada suprimiría, de un plumazo, programas magníficos de escasa audiencia: documentos tv, negro sobre blanco, documentales de la 2, informe semanal, doctor en alaska, etc. Que sean programas que ve una minoría no quiere decir que deban suprimirse.

Una cosa es controlar el gasto, elaborando un presupuesto ajustado y fomentando la captación de nuevos ingresos (universidades, asociaciones profesionales, turismo, etc.) y otra dejar la televisión (entendida como medio de comunicación educativo, cultural, deportivo, de ocio, etc.) en manos de cadenas privadas que inunden todavía más de telebasura nuestros hogares. La programación infantil, obviada por las privadas, sólo tiene cabida en TVE. En esa franja horaria se proyecta todo tipo de basura.

La BBC es un ejemplo de televisión pública de calidad, aunque a los ingleses les cueste rascarse el bolsillo. Prefiero pagar por ver calidad que tener gratis telebasura, ¿ustedes, no?

!Ah¡ y no me digan que la privatización de TVE no generaría más telebasura, porque las cadenas privadas es lo que son. Sólo conseguiríamos que hubiera 2 más.

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