Espera sentada

Ni metrosexual ni tecnosexual ni blogosexual ni nadasexual que se le parezca, las mujeres beben los mares por el hombre metroemocional, “emblema de los valores masculinos en la Nueva Era”, según recoge Rosetta Former en un libro que saldrá a la venta el próximo 1 de abril y que busca dar respuesta a tres preguntas que, al parecer, traen a mal traer al sector femenino de la población: “¿Existe el hombre «metroemocional»? ¿Son los hombres capaces de amar? ¿Les da, o no les da, la gana amar?”:

“¿Pueden los hombres amar? ¿Han renunciado las mujeres a la posibilidad de tener un hombre que las ame y por eso se han apuntado al carro de fomentar hombres metrosexuales, por aquello de «si no puedes tener un hombre que te ame, al menos ten un bello ejemplar que adorne tu casa»?

Reflexionando sobre los valores de la nueva sociedad, se da cuenta de que algo no funciona en el mundo del amor. La soledad campa a sus anchas en un mundo supercomunicado, y las personas acuden a las celestinas de internet, las webs de contacto, esperando encontrar a la pareja de sus sueños”.

Former es publicista y algo debe de saber de todo lo que se cuece en torno a esas pretendidas etiquetas algosexuales que últimamente quieren impornernos. El trabajo se presenta cuanto menos divertido y amenaza con convertirse en uno de los éxitos de la temporada. Particularmente, la clasificación de la macho o la hembrafauna en compartimentos estancos me parece una buena manera de pasar el rato en las fiestas de despedidas de soltero-a y poco más. No se pierdan la clasificación del Homo Enamoratus del siglo XXI:

” 1. Homo Escapatus
2. Homo Atrapatus
3. Homo Casatus
4. Homo Asustatus
5. Homo Mariposatus
6. Homo Florerusatus
7. Homo Sacrificatus
8. Homo Amantis
9. Homo Modernitatus
10. Homo Damiselatus
11. Homo Re-evolutionatis
12. Hombre Metroemocional”

y de las características del macho metromocional, todo, claro está, a los ojos de Former:

” 1. Hombre con capacidad de amar.
2. No distingue los valores humanos en términos de “masculino” y “femenino”. Todos somos iguales. No siente la necesidad de “ponerse por encima” de las mujeres.
3. Prefiere la soledad antes de vivir una relación falsa.
4. Aprecia que una mujer sea libre, independiente, y que exprese su opinión, respetándola siempre.
5. Sabe hablar sobre sus emociones.
6. Es responsable de sus actos, asume sus errores.
7. No se implica en una relación sin haber pensado antes en las ventajas y los inconvenientes.
8. No es ligón.
9. Es abierto, amable, sensible, cariñoso, con carácter, decidido, humano, colaborador, amigo, atento, sincero, tolerante.
10. Le gustan los niños. Juega con sus hijos.
11. Habla bien de sus padres.
12. No critica a su ex-mujer.
13. Le gusta viajar solo.
14. No teme a las mujeres.
15. Comparte la co-responsabilidad en la relación de la pareja.
16. No está interesado en usar el romance para conseguir sexo.
17. Quiere que una mujer le ame por quien es, no por lo que tiene.
18. Le encantan las mujeres más inteligentes que él.
19. Le gustan las mujeres independientes, que sepan arreglárselas sin él. De esta manera, si está con él será porque le quiere de verdad, no porque le necesita.
20. No le gustan las mujeres superficiales que basan todo su valor en lo físico.
21. Es sincero. No dice nada que no pueda mantener al día siguiente.
22. No va de rescatador de damiselas por la vida.
23. Es el líder de su vida. No hace nada que no quiera hacer.
24. Sabe que las buenas relaciones se escriben despacito y con buena letra, con confianza, sinceridad, amistad y amor”.

¿Hay alguien que conozca a alguno que alguna vez le haya dicho que una vez vio a uno que se acercara algo a este perfil? Pues me lo comentas.

Nota: Dejo constancia manifiesta de que no conozco a la autora ni al editor, que no me he leído aún el libro y que no promociono su venta. Supongo que esto descarta mi adscripción al lado oscuro de la ética blogger 😉

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