Bueno, pues ya estamos de vuelta. ¡Y qué vuelta! Con cambio de servidor de por medio y todo. Un cambio entre deseado y obligado que me ha tenido fuera de circulación unos tres días. A mí y a todos los sitios que componen Proyecto Isla. Un desastre… aunque podía haber sido peor.

Llevaba ya demasiado tiempo sospechando que mi servicio de hosting era una auténtica chapuza. Las conexiones a mis páginas eran extremadamente lentas, defectuosas y, en muchos casos, no llegaban ni a producirse devolviendo sendos errores de conexión a la base de datos. Por más que solicité soporte a la empesa de alojamiento (en teoría con un servicio técnico de 24 horas los 7 días de la semana), no recibía más que respuestas estereotipadas encabezadas siempre por un “acabamos de revisar su sitio y no hemos encontrado ningún fallo”. Desesperante. Así que comencé a pensar que igual era algún error en los códigos de mis ficheros lo que provocaba el problema. Probé con todo e intenté de todo. Pero nada.

Así que, convencido ya de que el fallo estaba en el servidor y que poco o nada tenía que perder con un cambio, anduve indagando por la Red hasta descubrir un ilustrativo post en Alzado que acabó por animarme a la aventura. Lo que buscaba no era fácil, mi pésimo servicio de alojamiento me había seducido con su gran oferta:

2 dominios gratis
2000 MB (2 GB) de espacio en disco
100 GB de transferencia mensual
100 cuentas de correo
10 bases de datos MySQL…
y el famoso “24/7 Expert Technical Support”

Por tanto, necesitaba encontrar un servidor que me ofreciera lo mismo o casi, a un precio similar (9,95 dólares), pero que funcionara como es debido.

Realicé las mismas consultas que describe Isabel en Alzado, pero explicando mi problema con Netfirms (sin nombrarla) y mis necesidades. Hostgator y Hostony me respondieron sobre la marcha, aunque de forma ligera. Hostgo se tomó su tiempo y me respondió de forma completamente personalizada, de tal forma que sostuve un interesante intercambio de correos con Mike, el técnico de guardia en ese momento (uno nunca sabe lo que se agradece una atención personalizada). Su conclusión despejaba todas mis sospechas: las bases de datos de Netfirms estaban saturadas.

No tardé mucho en decidirme: Hostgo me ofrecía lo mismo que tenía en Netfirms y al mismo precio. La estrategia consistía en montar todo el sitio en elnuevo servidor, transferir las bases de datos y luego olvidarme de Netfirms.

Sin embargo, y prácticamente al mismo tiempo que me daba de alta en Hostgo, mis sitios (Proyecto Isla, Mangas Verdes, Cuando calienta el sol, Útil y ¡Gratis! y Planeta WordPress) dejaron de funcionar y mis bases de datos parecían colgadas mostrando “in use” en cada una de las tablas. Lo que vino a continuación fue todo un culebrón de peticiones de soporte al servicio técnico de Netfirms y a Hostgo. Netfirms pasó de todo, me respondía 24 horas después de cada mensaje con el consabido “acabamos de revisar su sitio y no hemos encontrado ningún fallo”. Impresentable. Mientras que la gente de Hostgo se prestó incluso a echarme una mano con mis bases de datos de Netfirms (una pequeña diferencia, ¿no?).

Así que tras una dura batalla con mi antigua compañía de alojamiento, finalmente he podido recuperar casi todo y volver a publicar mis webs. Hubo un momento (muy largo, la verdad) en que pensé que perdería todos mis datos. Pero parece que el final ha sido feliz y les puedo asegurar que el cambio ha merecido muchísimo la pena: entre otras ventajas, ahora tengo bases de datos ilimitadas, la posibilidad de instalar más de 30 programas directamente desde el servidor (incluido WordPress), un servicio técnico personalizado de primera y, sobre todo, una velocidad en la carga de páginas que sinceramente ya creía imposible (supongo que ustedes también lo notarán).

He llegado a la conclusión de que el servicio que ofrece Netfirms es ciertamente una estafa: con un reclamo atractivo para incrementar los ingresos y unos pésimos servicio y asistencia. Tengo amigos que también tienen sus páginas alojadas allí y les ocurre exactamente lo mismo. Así que no digan que no se los avisé: si alguna vez algún anuncio de Netfirms, salgan corriendo antes de que sea demasiado tarde… o avisen directamente a la policía. Así de claro. No se pueden imaginar lo mal que me lo han hecho pasar.

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