Socorrorrrr

Así, de repente, de improviso mientras navega por la Red, uno se siente alarmado e impotente. No tanto por desconocer la calle, sino, sobre todo, por percatarse de que no tiene ni idea de qué país, comunidad, región, provincia o ciudad se trata. Vale, todo parece indicar que el segmento de búsqueda se circunscribe a países de habla hispana, pero ¿y si se trata de un hispanoparlante atrapado en un estudio de Shangai?

¿Y por qué no envía un correo a sus amigos? ¿O a Dan Gillmor? ¿O a Ana Rosa Quintana?

La llamada, aquí.

El desarrollo, aquí.

La explicación, aquí.

Perfeccionándolo un poco podría ser un buen argumento para un blog, de ésos que le gustan a Casciari ( y a un servidor).

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