Tengo la impresión de que todos lo teníamos más o menos claro ya, pero ahora la cosa cuenta hasta con jurisprudencia:

“Un tribunal de apelación condenó el lunes al novelista argentino Ricardo Piglia y a Planeta por perjudicar a otro escritor en la edición de 1997 del tradicional concurso literario organizado la filial argentina de la editorial española. Piglia se presentaba aquel año al certamen con su obra “Plata Quemada”, que resultó ganadora del certamen. Sin embargo los jueces han señalado que el dictamen no fue del todo justo al considerar que hubo “predisposición o predeterminación en favor de la obra de Ricardo Piglia”.

Y no me salgan con lo de que es una empresa privada y un premio privado, y que pueden hacer lo que quieran. Si son tan privados, que no hagan convocatoria pública. Y si se lo quieren dar a alguien determinado, pues mejor se ahorran el concurso. Más que nada por no vacilar al personal.

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Gracias, David.

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