Me acaba de llegar un correo electrónico remitido por Gregorio Peces-Barba, el histórico político español y ahora alto comisionado de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo, o al menos eso es lo que reza en el campo De en mi Thunderbird. Me lo he tomado a coña desde el principio (perdona, Gergorio, si eres tú) por el contenido y por la forma, lo que se dice y el lenguaje que se utiliza. En él se me solicita ayuda para combatir una supuesta campaña y se señala una página de Internet (una bitácora con un sólo post) como responsable de la misma. Así que me suena más a un hoax (montaje) de los autores de la página para promocionarla (y es un suponer) que a cualquier otra cosa.

Sólo una advertencia a los autores, la usurpación de identidad está penalizada por la Ley. Yo me lo tomo a broma (claro, que no soy Gregorio), que supongo sea la intención del remitente, pero es posible que otros no lo vean así, incluido el político aludido. Así que cuidadito si es una broma y absténganse de semejante actividad spammer si es algo peor.

Éste es el correo:

“Estimado Sr.,

Dada la gran relevancia de su magnífica publicación electrónica, y
teniendo en cuenta la posible influencia que pueda ejercer sobre el
resto de la blogosfera española, he decidido acudir en su auxilio, con
la esperanza de que usted pueda ayudarme.

Sucede que otra publicación on-line, http://peces-barba.blogspot.com ,
ha emprendido una campaña mediática contra mi persona, al más puro
estilo prisaico. En ella, no cesan de introducir comentarios
indiscriminados, muchos de los cuales enlazan con un peligroso boletín
informativo de ideas ultraderechísimamente capitalistas.

Lo peor del asunto es que la campaña se hace en nombre de Víctimas del
Terrorismo -las cuales apenas deben llegar al 90% del total- e incluso
se permite a cualquier internauta introducir su propio comentario de
forma “anonymous”, llegando al límite de poder expresarse y soltar
auténticas verdades como puños, con toda la libertad digital de que
disponen.

Creo que estos “spammers” constituyen un peligro para la sociedad y
atentan gravemente contra mi Alta Comisaría, pudiendo llegar a echar
por tierra el prestigio de haber sido uno de los padres de la
Constitución Española. Por todo ello le suplico que inteceda por mí, y
si tiene tiempo, actúe en mi defensa tomando las medidas que considere
oportunas.

Perdone las molestias y reciba un cordial saludo,

Gregorio Peces-Barba”.

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