Un negocio llamado Despropósito


por el 04/03/2005

en música

Enrique Dans:

“Me puedes vender música, y te la compraré si la vendes a un precio que me parezca justo. Me puedes proponer ofertas, tratos, empaquetarme la cosa con diversos lazos, como un producto llamado canción con un precio determinado, como un servicio de descargas ilimitadas durante un tiempo determinado a cambio de una cuota fija, como servicio de streaming… pero no me digas lo que puedo o no puedo hacer con lo que te compro. Eso es algo antinatural y que ofende mi dignidad. Algo que simplemente no es aceptable. Si me dices que por $18 puedo bajarme a mi reproductor lo que me dé la gana, es eso, “lo-que-me-de-la-gana”. Y por ende, hacer con ello también lo que me dé la gana. Y si pretendes “secuestrarme” y que deje de escuchar las canciones que compré en el momento en que te dejo de pagar, olvídate. No funcionará”.

Más en No me digas lo que puedo o no puedo hacer.

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{ 1 comentario }

Maggie Wang Kenobi marzo 4, 2005 a las 11:52

Questrés… esto de la música y las descargas no sé donde nos llevará, pero me da que en pocos años el panorama musical habrá cambiado y mucho.
Yo, por si acaso, ya me he comprao mi bunker secreto antinuclear… con conexión a interné, eso sí :-D

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«Humor es posiblemente una palabra; la uso constantemente. Estoy loco por ella y algún día averiguaré su significado.» (Groucho Marx)