Grupo Interuniversitario de opinión (*)

Vamos a hablar del Sr. Segura. No vamos a relatar en este artículo las innumerables resoluciones de la ONU reconociendo el derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui. Esa documentación se la podemos facilitar a quien nos la pida.

Lo que sigue guarda relación con la visita del delegado del Gobierno en Canarias (que no es Extremadura) con dedicación parcial, por lo que se ve, a su cargo representativo. La sensibilidad política que se ha de tener con el Sahara Occidental desde Canarias ha de ser más fina que desde otra región del Estado, y estamos seguros que el lector sabrá discernir el motivo.
Ignorar el estatus del territorio saharaui no es de recibo a estas alturas. Fingir esa ignorancia es una actitud deliberada e irresponsable que, cuando se trata de un cargo público, tiene aún mayor gravedad. Si el señor delegado del Gobierno fue engañado por la compañía que lo invitó, no basta con echar la culpa al propietario de la compañía: la responsabilidad política sigue siendo del delegado del Gobierno.

Vamos a centrarnos en la figura de un delegado del gobierno, que en cualquier caso tiene dedicación exclusiva a su cargo. Por tanto, ¿hasta qué punto puede dejar de serlo un sábado por espacio de seis horas?, ¿eso se puede hacer, Sr. Segura?… Hasta ahora no lo sabíamos; usted sólo tiene vacaciones cuando le toque, y aun así dudamos que tenga usted posibilidad mientras siga siendo delegado de vulnerar el ordenamiento jurídico al cual usted ha jurado fidelidad, derecho que usted ha infringido al visitar un territorio que ha sido ilegalmente ocupado por fuerza de las armas, que no de las leyes. Se sabe desde hace mas de treinta años de las singularidades del territorio, y aun así usted aceptó la invitación de una compañía que opera en Canarias, a la inauguración de una línea de vuelo irregular y no ajustada a derecho internacional. Es decir usted ha contribuido a un acto ilegal con su presencia en ese vuelo. Mire usted cuánto ha contribuido, que la prensa marroquí oficial de palacio le dedicó a su visita 1.040 palabras, porque el delegado del Gobierno de Canarias viajó a El Aaiún, después de casi 30 años de que ningún cargo español pisara el territorio.

Por cierto, Sr. Segura: usted dice que su viaje fue “privado”, y el secretario de Estado, Sr. Bernardino León, dice que fue un acto “administrativo”. Parece claro que uno de los dos miente y sería bueno aclararlo, Sr. Segura, porque el que haya mentido tiene que dimitir ya.
Sr. Segura, cuando se tiene un cargo como el suyo hay que tener un comportamiento responsable, admitir públicamente sus errores, y no salirse por la tangente aportando justificaciones de cualquier tipo para quedar airoso. Ya se ha demostrado la ilegalidad del establecimiento de esta línea de vuelo a la cual usted apoyó con su presencia más el acompañamiento de un senador de su partido por esta comunidad canaria. A partir de ahí y de las declaraciones del Sr. secretario de Estado las opciones son claras: o bien lo han hecho ustedes a sabiendas de lo que iba a pasar para pulsar a la sociedad y tienen que dimitir ambos, o bien ha sido usted ingenuo y entonces procede su dimisión por no estar capacitado para un cargo que exige mucha vigilancia; o bien usted ha engañado al secretario de Estado y al pueblo saharaui (y por ende al canario, cuyas simpatías y apoyo al pueblo del que usted mancilló el honor, son conocidas) y también tiene que dimitir; o bien… sí, usted ha hecho un viaje “privado” y entonces el que mintió y debe dimitir es el secretario de Estado. Pero, si su viaje es “privado”, debiera usted demostrar que todos los gastos de su desplazamiento y estancia los ha costeado de su bolsillo. ¿Puede demostrarlo?

¿No sabe usted que es el Reino de Marruecos quien dificulta sistemáticamente la aplicación de cualquier acuerdo que se alcance para encauzar el conflicto del Sahara? El último acuerdo, aun con la introducción de una gran parte de marroquíes en el censo electoral, es rechazado nuevamente por el ocupante marroquí, que durante este tiempo se ha empleado a fondo robando las riquezas de un territorio que nunca les ha pertenecido, torturando, desterrando y haciendo desaparecer a quien expresen su opinión contraria a la presencia de fuerzas marroquíes en su tierra natal.

¿No sabe usted, Sr. Segura, lo que es la Minurso? Es una misión de Naciones Unidas que tiene por objetivo mantener el alto el fuego y organizar el referéndum de autodeterminación del Sahara, precisamente porque no forma parte de Marruecos.
El apoyo encubierto institucional al viaje ilegal por parte de empresarios sin escrúpulos y mercenarios del comercio a un territorio en disputa no se puede justificar afirmando que los empresarios pueden hacer negocios donde y cuando quieran, pues este tipo de comercio de rapiña no se puede aplicar en un Estado de derecho, al igual que ocurre con el dinero negro, porque hace inútil el trabajo que esta sociedad ha conseguido, que es diferenciar lo legal de lo ilegal y lo políticamente incorrecto. Sr. Segura, entérese de que no se deben obtener beneficios ilegalmente. Por si sus asesores no se lo han dicho, en las conclusiones de su dictamen sobre el aprovechamiento económico del Sahara ocupado, el jefe de asuntos jurídicos de NNUU, el Sr. Hans Corel, dice textualmente: “La Asamblea General ha condenado sistemáticamente la explotación y el saqueo de los recursos naturales y todas las actividades económicas que redundan en perjuicio de los intereses de los pueblos de esos territorios y les usurpan sus derechos legítimos sobre los recursos naturales”.

Volvemos a insistir. Si el Delegado del Gobierno fue oficialmente, ha cometido un grave atropello jurídico. Y si no fue oficialmente, y sabía esto, conscientemente asistió a un viaje que le han pagado, ha disfrutado una comida que no pagó de su bolsillo, y ha sido recibido en una recepción a los componentes del vuelo por parte de las autoridades ocupantes, todo ello dirigido a dar cobertura a una ocupación ilegal.

Queremos que usted conteste a estas preguntas: ¿Fue Binter quien corrió con todos los gastos, o fue algún amigo particular marroquí? ¿De quién es amigo particular el Sr. Segura? ¿Lo era antes de ser delegado del Gobierno? ¿Los gastos los pagó el gobierno? Porque si no los pagó el gobierno y el Sr. delegado aceptó la invitación, puede estar implicado en un serio problema legal.

Por la vía de hechos consumados ha contribuido a hacer más presentable a los ciudadanos la ilegalidad cometida por la compañía Binter Canarias y le ha hecho un flaco favor a los canarios, aunque haya intentado hacer un gran favor al Sr. Andreas Blass. Hacer favores a quienes pisotean el derecho no es muy presentable en una sociedad democrática, aunque le pese a algunos.

Canarias 30 de marzo de 2005


(*) Grupo Interuniversitario de Opinión:

– Sergio Ramirez Galindo (ULPGC)
– Manuel de Paz Sánchez (ULL)
– Carlos Ruiz Miguel (USC)
– Ricardo Aguasca Colomo (ULPGC)

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