La blogosfera está a la que salta. Amanezco con mi habitual recorrido por los foros bitacoreros y descubro nada menos que un blog entregado en CMS y alma al nuevo Papa. El título, Benedicto XVI, me hizo pensar en un primer momento en una nueva travesura de Casciari, aunque tras el click correspondiente y un examen apresurado a la página me quedó más o menos claro que se trataba de otra cosa:

“Advertencia
benedictoxvi.net es una bitácora informativa dedicada al Papa Benedicto XVI pero sin ningún tipo de relación con él ni con la iglesia católica “.

Tenía que ser. Si Internet es el paragidma de la inmediatez, la blogosfera lo es de lo instantáneo. Bien, un blog informativo sobre la vida y la obra de Ratzinger que nunca viene mal. Oportuno u oportunista, ya eso queda a criterio de cada cual. ¿Necesario? Posiblemente también.

Sin embargo, si la blogosfera está a la que salta e Internet es el paradigma de la inmediatez, ¿qué les puedo decir del sistema Adsense de Google? Quizá que es la impertinencia en formato de enlace o la conciencia traicionada del html. Ajá, ¿adivinan cuál es el primer anuncio que se me aparece en el blog del Sumo Pontífice? Pasen y vean:

Contrastes

Eso, nada más y nada menos, una página dedicada a publicitar (y vender también, para qué vamos a engañarnos) un libro que denuncia los abusos sexuales cometidos por miembros de la Iglesia católica en este complicado siglo XXI.

La publicidad contextual es lo que tiene, que igual sirve para poner un punto material en páginas celestiales y místicas alejadas del condenado relativismo intelectual que para albergar en su seno el infernal aliento de la disidencia.

Vamos, que el Adsense puede servir tanto de cepillo limosnero como de pintada sacrílega a las puertas del convento. Ya lo dijo Aznar: “Quítame allá ese ThinkingHeads“.

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