“Buenas noches, bienvenidos hijos del rock and roll,
os saludan los aliados de la noche”
(Bienvenidos-Miguel Ríos)

elpais.es

Pues al final no hemos resultado tan malos los que criticábamos el sistema cerrado de pago que mantenía elpais.es y vaticinábamos una marcha atrás en fecha no muy lejana. Tal y como se venía aunciando en la última semana, la edición digital de El País ha abierto hoy sus puertas a los contenidos actualizados en las últimas 24 horas y otras secciones de interés. Asunto por el que debemos felicitarnos todos: el medio, por lo que representa de vuelta a los terrenos de juego y a la sana competencia en la cosa digital; los lectores, por razones obvias y los bloggers, por la posibilidad de enlazar, al fin, los contenidos de interés sin la dichosa coletilla “de pago”; es decir, por ampliar el horizonte plural de nuestras referencias.

Cierto es, como apunta Enrique Dans, que igual los responsables del medio han perdido una gran oportunidad para el golpe de efecto: bien podrían haber superado en mayor o menor medida la oferta que ahora mismo realizan medios digitales del sector y no quedarse a medio camino. El hecho de que aún existan numerosas secciones restringidas y que los artículos en abierto se cierren pasado un tiempo dificultan enormemente su enlace por parte de las bitácoras, que requieren de enlaces permanentes como servicio a sus lectores.

Pero igual de cierto es que, desde una perspectiva histórica, la iniciativa supone un claro avance en la batalla por la liberación de contenidos en Internet, una rectificación que confirma la idea de que la Red o es abierta, democrática y participativa o no es nada. Algo que no contradice la posibilidad de negocio, uno de los motores del nuevo medio, sino que obliga a las empresas a descubrir e implantar fórmulas imaginativas y justas alejadas de la pura especulación o abuso sobre los clientes. En este sentido, no se entiende muy bien, por ejemplo, la restricción a áreas como los artículos de opinión. Particularmente, creo que una buena fórmula sería limitar los contenidos de pago a secciones de documentación y otras de similares características que no entorpezcan lo que se ha venido a denominar la conversación, el flujo libre y dinámico de interrelaciones en la Red, y salvaguarden, al mismo tiempo, la pervivencia económica de productos de tan alto coste.

En esto sentido, es de agradecer la apuesta de elpais.es por fórmulas de vanguardia con blogs como La Tejedora y ahora, junto con la apertura de contenidos, de la revista digital EP3:

“Se trata de una espectacular revista web multimedia, publicada en paralelo con el suplemento semanal impreso que aparecerá todos los viernes, desde hoy, en EL PAÍS, en la que se ofrecen contenidos sobre cine, música, videojuegos, moda, sexo… todo aquello que interesa a los jóvenes y afecta a su estilo de vida. La participación de los usuarios, a través de la sección “Talentos”, es una de las piezas clave de este proyecto”.

elpais.es tiene por delante una dura tarea, que es la de igular, como mínimo, los espectaculares números del medio digital de referencia en el ámbito hispano, elmundo.es, que le lleva tres años de ventaja. Del trabajo y el futuro, pero sobre todo de la imaginación y de la comprensión del ámbito en el que nos encontramos, dependerá el éxito de su nueva propuesta. Una propuesta no exenta de riesgos, pues en una empresa sustentada en buena parte por las suscripciones, habrá que ver también la reacción de los hasta ahora clientes, a quienes si bien por un lado se les iguala con los usuarios libres, por el otro se les amplía las ventajas en servicios y contenidos.

Felicitamos desde aquí a los responsables y equipo de elpais.es en la convicción de que el proceso no ha hecho más que comenzar. Y de que , por mucho que intenten censurarnos, desprestigiarnos o maniatarnos con leyes absurdas y decimonónicas, lo cierto es que la Tierra se mueve. Y vaya si se mueve. A velocidad de vértigo.

A los hijos del rock and roll: Bienvenidos.

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