Me adelanto ya a la próxima polémica y manifiesto mi total apoyo a las separaciones legales entre personas del mismo sexo, más que nada para no dejar que el ambiente se enfríe tras la manifestación de mañana, basándome, una vez más, en ese texto casi olvidado de la Constitución Española:
“Artículo 14: Igualdad ante la ley (Capítulo Segundo del Título I, de los Derechos y Libertades).
“Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”.
Por cierto, no sé si quedarme con los que arremetían contra las manifestaciones o con los que arremeten contra las manifestaciones. A ver si me aclaro, que no sé si están peor los que defendían las manifestaciones o los que defienden las manifestaciones. País. Nada, otra vez será.
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{ 9 comentarios }
Aquilino os está haciendo un favor dedicando su tiempo a investigar sobre las causas de la homosexualidad. Merece un respeto el que respeta. No hay nada despectivo hacia los homosexuales en sus investigaciones.
Ale, suerte. Y libertad para los que no pensamos como vosotros, y talante, mucho talante, que es habitual que de lo que se presume se carezca.
Bueno, creo que has comentado en lugar equivocado, pero de todas formas no creo que nadie haya insultado a nadie en el post sobre Aquilino.
Si él dice que la homosexualidad tiene remedio, no sé por qué no podemos decir que lo suyo puede que también. Hay teorías psicológicas que consideran una enfermedad defender que la homosexualidad lo es.
Si él dice que la homosexualidad es una enfermedad, no sé por qué te extraña que alguien pueda sentirse ofendido. Salvo que consideres que se puede llamar enfermo a alguien por su opción sexual y quedarse tan pancho.
Sobre la libertad, no sé si es una crítica lo que viertes, pero ahí está tu comentario: sin cortes, sin modificación y sin borrado. Ah, y sin llamarte enfermo, que probablemente te ofendería.
Claro, y Hitler hacía un favor a los judíos ordenando la investigación de la pureza de la raza aria.
Un saludo.
Hola. Creo que has cometido varios errores falaces, supongo que inadvertidamente:
1- Apoyas el matrimonio gay y su derecho a separación. Desde luego, una vez algo se declare como matrimonio, tendrá derecho a divorciarse. La cuestión es el añadido inutil del articulo 14, nadie discute eso. Otra cosa es que pongas este artículo para defender no la separación, sino el matrimonio gay en si. Nada más falaz una vez más, ya que toda persona sea gay o no tiene derecho a casarse…con alguien de distinto sexo, cosa que tambien está recogida en la constitución.
2- Comparas la investigación del por qué de la homosexualidad con las investigaciónes de los nazis sobre la pureza aria ¿¿?? ¿Verdad que dicho así se comprueba la enorme barbaridad que has dicho? ¿Dinos que investigaciones son dignas para ti, que no compares con la de los nazis, por favor? Y otra cosa relacionada con este tema. Yo llevo lentes correctoras para la vista. Nadie me discrimina por ello. Es más, nadie debe hacerlo. Lo mismo se puede decir para otro tipo de circunstacias similares. Ahora bien, no se me ocurriría decir que tengo derecho a que se diga que yo veo igual de bien que cualquiera, por que no es cierto, sencillamemnte. Vale. El deseo sexual. Por muy tontos que nos pongamos, este tiene sentido en la naturaleza para un fin claro, el de la reproducción. Igual que el de tener sed o el de tener hambre, procurarnos los elementos y materias primas para seguir funcionando. Otra cosa es que el ser humano controle estos instintos y haga ocio y entretenimiento con ellos, o lo que le venga en gana, en el ejercicio de su libre albedrío. Creo que sabes por donde voy.
PD: la verdad nos hará libres, menos prejuicios por favor.
Hola de nuevo. Perdón por el comentario doble. Y si se me permite, quiero aclarar algo sobre la posdata puesta en ellos.
Podría parecerle a alguien tal y como lo he publicado, que creo que estoy en posesión de la verdad. Es falso, por supuesto (que la tenga y que lo crea).
Lo que quiero decir y que si poseo, es el deseo de encontrarla.
Hola, Lino. Vamos a ver:
1.- No existen errores falaces, o es un error o es una falacia. Un error es el producto de un acto involuntario (uno no quiere cometer el error), mientras que la falacia es un embuste hecho a conciencia. (No lo digo yo, puedes consultar el DRAE tranquilamente).
2.- En cualquiera de los casos, tu percepción no es buena. Ni he cometido un error ni he intentado engañar a nadie. Este no es un post para defender el matrimonio ‘gay’, eso ya lo he hecho en otras ocasiones, éste es un post humorístico sobre unas afirmaciones graves pretendidamente científicas. Nada más, siento que no lo hayas entendido. Igual tenía que haber sido más duro y directo.
3.- Hablando de falacias: haces una interpretación bastante ‘sui géneris’ del artículo constitucional y lo intentas presentar como la única interpretación posible. Dices:
y te quedas tan pancho. No sé quién te ha imbuido de la potestad de interpretar como absolutos los artículos de la Constitución o si hay alguna investigación científica que te avala, pero lo cierto es que esa que haces no sólo no es la única, sino que es la más reaccionaria. ¿Dónde especifica la Constitución con quién debe casarse cualquiera? ¿No dice que nadie debe ser discriminado por razones de sexo? ¿Y la opción sexual de una persona no es sexo?
4.- Me preguntas qué investigaciones son dignas para mí. Parece claro: aquellas que vayan dirigidas a comprender, interpretar y transformar la realidad. La ciencia de toda la vida. La que ha hecho progresar a la humanidad. Desde luego no aquellas que disfrazadas de ciencia no son más que perversiones ideológicas o trastornos graves de la personalidad del supuesto científico. Ejemplo de lo primero: la investigación contra el cáncer. Ejemplo de lo segundo: el doctor Frankenstein.
5.- Lo de las lentes me parece muy sensato por tu parte. Espero que nadie te impida casarte con alguien de tus mismas (o mayores o menores) dioptrías, que es de lo que hablamos.
6.- Y sobre el deseo. Pues estoy de acuerdo. Hay que saber controlarlo, y creo que el matrimonio puede ser una buena vía.
Un saludo.
Artículo 32
1. El hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio con plena igualdad jurídica.
2. La ley regulará las formas de matrimonio, la edad y capacidad para contraerlo, los derechos y deberes de los cónyuges, las causas de separación y disolución y sus efectos.
Reconozco que el artículo, dada la conyuntura actual puede resultar algo ambiguo. Pero en el momento en el que se redacto, estoy razonablemente seguro que se referían a el hombre y la mujer entre ellos; de otra forma hubieran puesto: los ciudadanos, las personas, etc, y no específica y claramente, hombre y mujer. A esto me refería y pienso que es así como es interpretado, sino, no habría nada que discutir, ya serían legales los matrimonios gay. (O tal vez la discusión actual de la sociedad es sobre la interpretación de la ley)
Acepto y agradezco la corrección, sobre lo de errores o falacias, pero tengo que decir que mi confusión viene por evitar una acusación que pudiera resultar algo beligerante (falaz y por lo tanto, como dices, intencionado), dejemoslo en «equivocación», a mi parecer, naturalmente.
Me tranquiliza enormemente el que este sea un sitio desenfadado o humoristico, pero sin perder seriedad. En ocasiones es mejor tomarse estas cosas a risa. La verdad es que a pesar de lo que pueda parecer por mi opiniones creo que el señor Aquilino está para unas cuantas sesiones de psicoterapía, con algo más de urgencia que el resto de nosotros.
De todas formas, me vas a permitir que insista por última vez en intentar explicar algo sobre todo esto, que creo que no he llegado a transmitir, plenamente. Volveré a las lentes correctoras. No se trata de que me dejen o no casarme con alguien con más o menos dioptrías.
Se trata de que hay una determinada institución que por diversas causas (necesarias y naturales) está formada por personas con un número x de dioptrías y se llama de una determinada forma A. Esto ha sido así durante miles de años, tiene por tanto una enorme tradición y su aportación a la sociedad es enorme, consolidada y fundamental. Mientras tanto, otras instituciones de otras caracteristicas llamadas B (sin suspicacias, pongase el nombre que se estime oportuno, esta A y la otra B, me da igual), no han tenido la importancia que ha tenido la otra, tal vez por que no se les ha dejado.
Pero ahora para solucionar esto va y alguien dice que tiene que ser de cualquier número de dioptrías, cuando la razón de ser de esa institución era precisamente ese número de dioptrías, destruyendo por lo tanto a esa institución de enorme y mostrada importancia, cuando lo ajustado sería por ejemplo crear legalmente esa otra institución B (o del nombre que sea), con los mismos derechos principales (adopciones aparte, que me estoy enrollando) que la otra, y con otra denominación.
Respecto a lo de las investigaciones, estoy totalmente de acuerdo contigo. Gracias por permitirme expresar mis ideas y un saludo.
Gracias a ti, Lino, por compartir tu punto de vista.
Un saludo.
Tu los has dicho Lino el hombre y la mujer tienen derecho a casarse eso dice la constitución, lo que la constitución no dice es que el hombre y la mujer tienen derecho a casarse entre sí, y tu dices que eso se da por descontado porque es el espíritu de la redacción lo que cuenta, pero el texto manda. Es lo qeu ha posibilitado crear la ley sin hacer una reforma constitucional.
Han pasado algunos años, y tengo las mismas convicciones, no si si afortunadamente o no.
El artículo de la Constitución reflejaba claramente la forma básica del matrimonio, Hombre y Mujer, que es la que ha tenido esa institución social durante miles de años por la cuál recibía dicha denominación. Cualquier otra interpretación es a conveniencia. En todo caso, esta situación no vulnera la igualdad como parece que se pretende al recordar al artículo 14, en este ídem.
Los años posteriores y la política del PSOE de ambigüedad y relativismo, restándole el valor a las palabras (nación, igualdad, matrimonio, crisis, paz, etc.), vienen a confirmar lo que se pretendía en el fondo con el matrimonio gay, nada que ver con la igualdad ni la defensa de los derechos de las personas, que se podía haber conseguido (no igual, ya que existen muchos casos en los que no hay respaldo legal, sino que mucho mejor) sin cargarse el sentido de las palabras o dejando de dar forma legal a instituciones milenarias: intervenir en la sociedad imponiendo modelos laicos o antirreligiosos, y lo que es peor, sin dejar que sea la sociedad misma la que lo haga, proscribiendo o estigmatizando a todo aquel que defienda su derecho a elegir, eliminando todo aquello que lo permita (como la opción de escolarizar en lengua castellana).
Saludos
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