La eNovela

La escuela TAI ha puesto en marcha un interesante experimento ciberliterario: una narración colectiva hipermedia o eNovela que, a decir de sus creadores, viene a ser un relato colectivo en el que se integren todas las posibilidades que ofrece la creación multimedia (música, texto, imagen…), coexistan al menos tres tramas en el argumento y en el todo aquel que quiera pueda aportar ideas y convertirse en coautor de la obra.

No me negarán que la experiencia resulta atractiva y tentadora. Las huellas de Cosmos arranca como sigue:

“En el viejo matadero de Legazpi persistía el tenue olor a cerdo. Su abandono lo había convertido en el mejor lugar para bailar. Dj Beat pinchaba discos de acetato. Los altavoces vibraban, la gente también.

-¿Quieres? -Aitor tendió la palma de la mano: cuatro pastillas de distinta forma y mismo color.

-No me parece buena idea que se reúnan en mi fiesta -dijo Beat.

-He tardado años en reclutar este grupo. Cada uno controla una de las herramientas que necesitamos.

-No me incluyas, ya te dije que no participaría.

-Terminarás involucrándote, amigo -Aitor se tragó dos pastillas, sin agua.

-Somos hermanos, no amigos. Y estoy un poco harto de tus experimentos filosóficos.

-Te divertirás.

-Cuando lleguen, que ni se acerquen a mí”.

A partir de ahí, un primer capítulo “en el que se plantea el germen de la novela: un protagonista que muere, cinco personajes destinados a crear un mundo de ficción sin su consentimiento, a los que se une Cosmos, que se mueve en el límite entre la ficción y la realidad”.

Y después, tú. Los autores del proyecto, que está coordinado por Domenico Chiappe, han habilitado un foro en el que se recogen todas las aportaciones y sugerencias.

Dos peros: la web de la eNovela abusa de Flash, por lo que la accesibilidad es limitada, y las vías de participación se me antojan un tanto farragosas, lo que puede explicar que a estas horas la participación en el foro sea más bien escasa y las aportaciones de interés, prácticamente nulas. Digo a estas horas, en las que escribo el post, que puede que dentro de nada la cosa se dispare.

Una experiencia revolucionaria se enfrenta siempre a retos revolucionarios, y aprende a superarlos según se desarrolla. Por eso entiendo que la valoración ha de ser positiva y que los peros, que siempre ha de haberlos, se subsanarán.

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