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A la espera de lo que será la lista definitiva y más fiable de popularidad en la blogosfera hispana, el Topo 30 Spam, iremos haciendo boca aquí con algunos de los proyectos y debates más interesantes sobre qué debe tomarse en consideración y qué no a la hora de determinar el grado de influencia de una bitácora, si realmente tiene algún sentido intentar categorizar la blogocosa o a ver si este verano te vas a enamorar.

Comenzamos con el interesante experimento El Poder de la Congregación, de Fernando Plaza, Alvy y compañía, que, independientemente de que tenga que enlazarla de forma natural, como naturalmente hago desde estas líneas, para que puedan evaluar mi linking power, incorpora un nuevo elemento de análisis: la capacidad de un blog de redirigir tráfico hacia otras bitácoras, es decir el valor de un enlace en un weblog determinado. Se trata, sin duda, de un factor relevante que contribuirá a mejorar los sistemas estadísticos en la blogosfera. Relevante, pero no absoluto. Ningún factor es absoluto: un buen procedimiento estadístico deberá tomar en cuenta todas los variables relevantes y establecer criterios de correspondencia, interacción y jerarquización entre ellos.

Y es ahí donde entra en juego la discusión que mantienen Enrique Dans y JJ en torno a qué variables son realmente válidas a la hora de determinar la influencia, popularidad o presencia de una bitácora. Enrique está convencido de que los sistemas que actualmente se dan por buenos: PageRank de Google, enlaces en Technorati, feeds en Bloglines… adolecen de severa insuficiencia y escaso rigor científico. Caos y más caos. JJ se lleva las manos a la cabeza y señala que el sistema no es caótico, sino complejo, y como complejo que es “tiene mecanismos tanto de retroalimentación positiva como negativa, que hace que, a corto plazo, sean predecibles”.

Pero, sin lugar a dudas, la auténtica verbena de la pasión blogueril se está bailando en estos momentos en los comentarios de Escolar y Redes Sociales como reacción al ránking publicado por Alianzo: Los blogs que cuentan. La reacciones son múltiples y el frenesí, enorme. Tanto, que hay quien ha decidido dejarse de comentarios y vainas y abrir un blog dedicado a machacar todo listado viviente.

Yo me sigo quedando con eso de que “la auténtica popularidad e influencia de un blog se mide por la cantidad de spam que recibe”. Donde haya un aluvión de free-poker-online o superviagra, que se quiten pageranks, blogómetros y congregaciones. Ya lo dice el manual del periodista asesino: “A falta de sucesos de interés, en verano la noticias eres tú”. La endogamia es lo que tiene.

Actualización (05 ago-18.51 h): Fabrizio ha descubierto un método infalible para contar en las estadísticas.

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