Er ranking

De enorme éxito se podría calificar la convocatoria del ranking Topo 30 Spam de la Blogosfera realizada por este humilde weblog con el humilde objetivo también de dejar sentado de una vez por todas quién es más y quién es menos en esto de la blogoaldea. Pues no poco éxito es que, tal y como está el paño, no se haya presentado una sola candidatura, además de la del autor, lo que viene a confirmar alguna de las siguientes teorías:

1.- El tráfico de spam ha desaparecido casi completamente de la faz de blogosfera

2.- Lejos de lo que se suele argumentar por parte de los detractores de la blogocosa, los bloggers no son una tribu ombliguista y endogámica, pendientes de cualquier concurso o listado para alimentar su protoyó. Exceptuando el menda.

3.- El grueso (y el resto) de la blogosfera no se ha tomado en serio la convocatoria, lo cual me hace sentirlo mucho muchísimo porque ahora vendrán las críticas y las reclamaciones, y uno no está ahora mismo para mala onda

4. Esta bitácora sólo es visitada por robots de spam y tiene menos audiencia real que el ex programa del Wyoming 🙁

Pues bien, ateniéndonos a nuestra tesis fundamental: “la auténtica popularidad e influencia de un blog se mide por la cantidad de spam que recibe”, una vez transcurridos los plazos previstos y habiéndose reunido el jurado en sesión unipersonal, se falla el siguiente listado:

a) Bitácora más influyente: Mangas Verdes, copando los puestos del 1 al 30

b) Bitácora más spameada: Mangas Verdes, copando los puestos del 1 al 30

c) Bitácora con herramienta más eficaz contra el spam: ex aequo para toda la blogosfera, a excepción de Mangas Verdes (los puestos lo podemos repartir en plan Sudoku con casillas de 30 x 30)

d) Herramientas más eficaces: Spam Karma, Blacklist y Comments no More (repetidas sucesivamente diez veces hasta alcanzar el puesto 30). No dejo los enlaces para evitar la publicidad.

e) Enlaces más interesantes: espacio patrocinado por WordPress

NOTA: Ni que decir tiene que esta lista no hace referencia a las “mejores” bitácoras ni las más visitadas ni las que más “cuentan”. Simplemente están las imprescindibles. El próximo verano más, salvo que me haga con una gorrita para evitar los estragos del sol.

Share