Blog Carnival

    Notas previas.

Cuando me decidí a probar en la blogosfera hispana la fórmula del Carnival Blogs que tan bien funciona en la blogosphere anglosqajona era plenamente consciente de que estaba pergeñando un experimento de resultados inciertos, aunque apasionante. Así, cuando transcurridos cuatro días desde la convocatoria apenas había recibido tres colaboraciones, pensé que sería todo un éxito que pudiésemos alcanzar el doble, es decir alrededor de la media docena. Nada mal como punto de arranque y como acicate para este proyecto de dinamización de la interaccion entre bloggers, y de éstos con los lectores.

Pues bien, en este post oficial de la primera edición del invento, es para mí un placer anunciar que el Festival de Blogs ha logrado sumar la nada despreciable cifra de 18 aportaciones, repartidas entre 13 posts, 2 reflexiones de lectores, 2 referencias a artículos en la Red y, por si fuera poco, al nacimiento de un nuevo Festival de Blogs en la blogosfera hispana inspirado en éste que ahora mismo puedes leer.

Entiendo, por tanto, que estamos ante una fórmula que, bien administrada, puede sostenerse y ser de gran utilidad en esa vía de interconexión y conversación que buscamos. Una fórmula que tiene unos claros protagonistas: los bloggers que han participado en la experiencia (los que no lo han hecho, pero han apoyado la idea, y aquellos que lo harán en el futuro) y los lectores que han decidido saltar la barrera y lanzarse a la pista de la comunicación interactiva. A todos, muchas gracias y todo mi reconocimiento por el esfuerzo y el talento desplegados.

Este primer festival ha dado mucho de sí. Se ha hablado de libertad de expresión desde muchos puntos de vista. Se ha hablado también de periodismo, de blogs, de aspectos legales, de Internet, de censura… Ha habido información, denuncia, reflexión, evocación literaria… Un surtido muy completo de aportaciones que paso a presentar inmediatamente:


    1) En lo que al eje básico de la convocatoria se refiere, es decir bitácoras y libertad de expresión, tenemos varios y excelentes posts:

Comenzamos, por ejemplo, con una interesante reflexión de Guillermo Pérez en Kihei Opxli Naqer. En su post, titulado Las dos D: denuncia y discusión, el autor se centra en el amplio territorio de libertad que ofrecen las bitácoras. Simboliza en esas dos D señaladas en su título, denuncia y discusión, los factores sobre los que descansa, a su entender, el éxito democrático de esta popular herramienta:

“Tener un blog es como asomarte al mundo, un mundo que se mueve a una velocidad cada vez mayor. La participación de los lectores a través de los comentarios y otras herramientas permite, por un lado, propagar el mensaje (o denuncia) a mayor velocidad y, por otro, generar corrientes de opinión que no paran de crecer. Créanselo, tener un blog ayudará, más tarde o más pronto, a hacer un mundo mejor y más libre”.

En este sentido, el trabajo de M@k en De Todo un Poco plantea algunas reservas. ¿Realmente ha aumentado la libertad de expresión con el “fenómeno blog”? es un ensayo sobre las limitaciones de la blogosfera, de Internet en general, y de la libertad de expresión en sí mismas en los países con escaso nivel de desarrollo. M@k reconoce el valor democrático de las bitácoras, pero recuerdo que se trata de un movimiento restringido a Occidente, bien sea por la censura impuesta por países como China, bien sea por la dificultad en el acceso a las nuevas tecnologías en las naciones más pobres:

“Otro debate sería de qué modo la moda de las bitácoras podría ayudar al desarrollo humano y real de esas zonas donde el propio concepto de Internet es una utopía, y en eso soy más optimista, pues la esencia de escribir en bitácoras es la difusión de aquellas ideas que te importan y de noticias que los medios tradicionales no tienen sitio ni ganas que mostrar, y por tanto el activismo haría bien en fijarse cada vez más en esto de los “weblogs”…”

Magacín66 (Taller) incide en el eje sobre el que orbita el festival y expresa sin reservas, en ¡Que no nos falte nunca!, su convencimiento del paso adelante que han supuesto los weblogs en la defensa del derecho a la libertad de expresión, introduciendo un nuevo elemento para el debate: libertad, sí, pero responsabilidad también. Responsabilidad asumida, que no impuesta. Tampoco autocensura, sino más bien tolerancia y respeto, sentido común:

“Antes, cuando queríamos publicar un artículo de opinión, teníamos que mandarlo a un periódico y esperar a ver si lo publicaban o no. Ahora es el propio usuario quien publica sus artículos cuando, como y donde quiera, sin depender de nadie y sin límite alguno… bueno, sí creo que hay un límite. Cuando se hace uso de un derecho como el de la libertad de expresión, lleva aparejado inseparablemente una responsabilidad, en este caso, el respeto hacia los demás y el de no perjudicar otros derechos”.

Y, como los trapos sucios mejor lavarlos en casa, Víctor Pimentel (La Papelera) nos traslada a la endocensura, criticando abiertamente la decisión de Blogger de filtrar bitácoras en base a un sistema de denuncias puesto a disposición de los lectores. Un sistema de denuncias un tanto sorprendente y basado en el chivateo al más puro estilo caza de brujas, que tanto vale para delatar un sitio de descargas ilegales, como para suprimir un blog político que nos parezca incómodo o como para cargarte la página de alguien que te cae muy mal:

“Y esto viene oliendo claramente a censura. Si va a ser difícil encontrar censores que hablen castellano o en francés, ¿quién va a censurar a blogs en mandarín, o en brasileño? Simplemente verán los sitios que lleguen a x banderitas, serán directamente catalogados como peligrosos”.

En Evita que Google te “flagele”, Víctor ofrece, además, algunos métodos para saltarse el dichoso filtro.

    2) Un segundo bloque temático nos lleva a aspectos tangenciales a la blogosfera, como son la propia Internet y el periodismo, especialmente ése que se ha dado en llamar Periodismo Ciudadano o Periodismo 3.0:

Aquí nos encontramos con Censura previa, de IHQ (No Tengo Palabras), donde la autora relativiza la importancia de la blogosfera frente a la gran casa común de todas las herramientas digitales que es Internet. Es, en su opinión, precisamente es la Red, en su conjunto, donde se libra la gran batalla por la libertad de expresión, y enlaza al Manifiesto de Madrid: ‘La infraestructura de la democracia‘ (traducción):

“Todos los que publicamos online, ya sea a través de un blog, de un foro, de una página convencional o de un boletín de noticias tenemos el deber de ejercer nuestro derecho, porque la defensa de la libertad de expresión es la primera línea de combate en defensa de la democracia. Porque el derecho a la libertad de expresión implica también el derecho a la información veraz y sin información veraz no se puede ejercer la democracia”.

Como sutil puente entre blogosfera-Internet y periodismo, Álvaro Ramírez (Ojo al Texto) desgrana en Una dama coleccionista de enemigos casos concretos de periodistas que han vivido en sus carnes la represión por defender su derecho a la libertad de información, y de algunos que incluso han recurrido a las bitácoras para eludir y denunciar las amenazas contra la libertad de expresión. Entre sus referencias se encuentran los casos de Pepe Contreras, Judith Miller o pabloprensa, y una reflexión inicial:

“La libertad de expresión es algo por lo que hay que velar siempre. A toda hora y en todo lugar. No sólo en la China. Porque se trata de algo que no está garantizado para todos los habitantes de un país, aunque esté refrendada en las constituciones de muchos”.

Una vez tendido el puente, no nos resulta nada difícil llegar hasta el Periodismo Global de Fernando Meza, uno de los informadores más brillantes que tenemos por la blogosfera hispana. Fernando atendió gentilmente mi invitación y ha diseñado un post en el que blogs y medios de comunicación se funden en la tarea común del Periodismo Ciudadano. Blogs y libertad de expresión aporta numerosos ejemplos reales en los que blogosfera y periodismo se dan la mano en aras de una nueva forma de entender la comunicación, y aporta reflexiones de calado sobre lo que es, lo que debe ser y lo que debemos evitar que sea:

“En este nuevo panorama, todos podemos ser potenciales constructores de opinión, opinión que a muchos, especialmente a quienes detentan el poder, les provocará fuertes dolores de cabeza. Y es precisamente la amenaza que representa esta explosiva proliferación de voces desde todos los puntos cardinales de la Tierra, la que está generando las primeras luces (o mejor dicho, penumbras) de censura y castigo para los bloggers”.

Quien les escribe también ha aportado su granito de arena dando cuenta de otra simbiosis blogs-medios de comunicación: la integración de Technorati en Newsweek:

“Una de las herramientas más populares y útiles de la blogosfera traslada al territorio de un medio, permítaseme la expresión, convencional la conversación de base, la opinión y la libre distribución de contenidos, la savia democrática que nutre el mundo de los weblogs. Las bitácoras entran de lleno en la Redacción y el resultado sólo puede ser enriquecedor para unos y para otros, pero sobre todo para aquellos hacia quienes realmente se dirigen todas las miradas: el usuario, el lector, el ciudadano”.

Como colofón a este bloque, nada mejor que el escueto pero más que útil e informativo artículo de Sergio en Así No Son las Cosas. Se trata de Recomendaciones legales sobre la Libertad de Expresión en Internet., en el que el autor nos introduce en las seis recomendaciones de Reporteros sin Fronteras para una Internet libre al margen de regulaciones censoras:

“Parafraseando a un profesor que tuve de Derecho Constitucional, y que siempre afirmaba que ‘No hay Constitución sin Democracia, ni Democracia sin Constitución’, voy a pasarme de listo: ‘No hay Internet sin Libertad de Expresión, ni Libertad de Expresión sin Internet’. Sé que la segunda parte queda un poco coja, y se pueden poner muchos peros, pero queda bonito, y es cierto que la Red nos ofrece posibilidades desconocidas”.

    3) El apartado de denuncias e información está básicamente enfocado a países que se caracterizan por su actitud censora y represiva:

China se lleva la palma. Aparece prácticamente en todos los posts remitidos a este Festival de Blogs, y es el tema central de Antoni Arnau (Scriptorium) en La censura digital. Post minimalista, pero lleno de contenido con datos y reseña de casos concretos:

“Ma Yalian fue puesta en libertad el pasado día 19 de agosto tras cumplir condena de dieciocho meses en un “campo de reeducación a través del trabajo”. Su delito fue colgar artículos en una web, relativos a la ineficacia del sistema a la hora de registrar quejas”.

Alberto Álvarez Perea (Moonshadow) nos sumerge, a través de un brillante trabajo de documentación, en la sórdida realidad del internauta cubano. Un relato de los impedimentos, la represión y las vicisitudes por las que debe atravesar el ciudadano de a pie en la isla caribeña si quiere: primero, hacerse con un equipo informático; segundo, conectarse a la Red; y tercero, navegar o publicar libremente por ella. Penuria económica y abuso de control por parte de las autoridades se mezclan en un panorama en el que libertad de expresión e Internet se identifican casi como un solo derecho:

“Como muestra la imagen, tomada de Google Earth, Cuba es bien visible desde la red, pero Internet no es tan accesible desde Cuba. “La enfermedad del siglo XXI”, como las autoridades de la Isla han llamado a este canal de comunicación, es un privilegio al alcance de aquellos que pueden, no sólo pagarlo, sino lograrlo. El gobierno cubano ha sabido convertir el paradigma de la libertad en un nuevo método de controlar a los ciudadanos”.

Ricardo Aguasca, amigo y lector, me hace llegar una reflexión sobre la situación de los presos saharauis en cárceles marroquíes. Como Ricardo y muchos de los lectores no tienen web, he decidido crear alguna páginas en Mangas Verdes para acoger sus envíos y que todos podamos acceder a ellos íntegramente. Cien euros por veinticinco centímetros cuadrados es el título de su aportación, una denuncia clara y tajante de la represión en el antiguo territorio español:

“¿Cuánto vale la libertad de expresión? Yo diría que depende de quién la ejerza y dónde. Si en este mundo tienes la suerte de estar en un país “occidental”, es un derecho consagrado en constituciones y por tanto pareciera que no te cuesta nada. Si no estas en un país occidental, y ni si quiera tienes pasaporte como tal, entonces la cosa cambia. Porque puedes estar vulnerando una “red de leyes” que normalmente se utilizan para “atrapar la libertad”, y si la gravedad “lo requiere” podemos llegar a toparnos conque un manifestante puede ser en “realidad” un terrorista”.

Para endulzar un poco el horizonte, Antonio José Chinchetru se felicita en Sobre la Red 2.0 por la liberación de un blogger y un periodista iraníes encarcerlados por el Gobierno de ese país. El título de su post es bastante gráfico, Blogger y periodista iraníes liberados (por el momento), porque ciertamente, y tal como relata el autor, el régimen iraní es, junto al chino, uno de los mayores represores del movimiento blogosférico, la excarcelación puede revertirse en encarcelación en cualquier momento y aún quedan muchos periodistas y bloggers presos en ese país:

“El régimen teocrático iraní es uno de los mayores enemigos de la libertad de expresión en la Red. Internet y en especial las bitácoras se han configurado como uno de los principales vehículos para criticar al Gobierno y a las autoridades religiosas chíies (con un poder real y “legal” muy superior a la del ejecutivo “civil”). Por eso mismo, las autoridades reprimen y encarcelas a quienes les critican a través de blogs, e incluso prohíbe este tipo de webs (para despistados y malpensados, esto lo reconoció hasta el anterior presidente, más moderado que el actual)”.

Javi Moya (hmmm), que nos recomienda una interesante web en la que se relacionan varios países que aplican censura a la Red, escribe un post sobre algunas de las reglas restrictivas del islam que afectan directamente a la libertad de expresión, especialmente en lo que a publicaciones, arte o publicidad se refiere:

“Arabia Saudí (patria propiedad del recientemente fallecido Rey Fahd) es de los países islámicos donde se lleva un mayor control de la población. En la web de ‘La Autoridad de Arabia Saudí para la promoción de la Virtud y Prevención del Vicio’ (la policía dedicada a hacer que las reglas islámicas se cumplan) podemos encontrar una lista de productos prohibidos”.

Otra referencia a tener en cuenta es el enlace propuesto por IHQ hacia un artículo de 20Minutos titulado Los blogs de los soldados estadounidenses en Irak, una forma de esquivar la censura militar, en el que podemos comprobar que esto de la censura no es sólo cosa de regímenes exóticos o bananeros, sino que en lo que a control político se refiere, Occidente sabe también apretar el lazo cuando le conviene:

“Otro de los soldados que sufrió las consecuencias de la censura fue Jason Hartley, autor del blog “Sólo un soldado más”. Fue degradado de la categoría de Sargento porque según sus superiores puso en peligro la seguridad de la misión en Irak al publicar fotos de los detenidos, acusado de violar la Convención de Ginebra. Los archivos de su blog no están disponibles on line, aunque pone a disposición de los lectores una dirección de correo electrónico para todos aquellos que quieran ponerse en contacto con él”.

4) Y para que no falte de nada, aquí les dejo con un la evocación literaria de Celia Bermejo, La rana: libertad de expresión, no sin antes agradecer infinitamente a todos su participación y colaboración, y pedir el mismo apoyo. o más, para la segunda edición, que estará coordinada por Víctor Pimentel en La Papelera, y que se pone en marcha hoy mismo.

Si quieres repetir, no lo dudes. Si te ha gustado la idea, no dudes en participar. Un saludo.

Share