Simplemente alucinado me he quedado al leer esta noticia en The Guardian: The beauty products from the skin of executed Chinese prisoners, que traducido viene a ser algo así como “productos de belleza elaborados a partir de la piel de prisioneros chinos ejecutados”:

“A Chinese cosmetics company is using skin harvested from the corpses of executed convicts to develop beauty products for sale in Europe, an investigation by the Guardian has discovered”.

La compañía, que el diario mantiene en el anonimato por cuestiones legales, ha negado las acusaciones, pero The Guardian afirma que los pedazos de piel extraídos a los difuntos son transformados y luego distribuidos por Europa y Estados Unidos como colágeno para los labios o cremas antiarrugas.

La noticia ha sido distribuida por varias agencias en castellano y la puedes leer, por ejemplo, en ABC.

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