Eduardo Haro Tecglen

“Buenas noches a todos los que leen este espacio de Haro Tecglen. Soy Concha Barral, la mujer de Eduardo.

Este mediodía Eduardo, mientras comía en un restaurante de la calle Ballesta, tuvo un desvanecimiento pero se recuperó y pudo salir hasta la calle donde se desplomó. La unidad del SAMUR consiguió recuperar su pulso aunque había pasado mucho tiempo desde la primera parada cardio-respiratoria. Llegó al Hospital Clínico en coma pero con su corazón funcionando.

Su corazón no se ha parado pero la recuperación es muy improbable”.

Con estas terribles palabras inicia la mujer del conocido escritor, periodista y blogger Eduardo Haro Tecglen lo que puede ser el anuncio de su adiós definitivo, y lo hace en la propia bitácora del autor, a través de un post, consciente de la gran audiencia de este medio mantenido por su marido y, probablemente también, de la enorme fuerza comunicativa de la blogosfera.

Aún no es definitivo, pero, como puede comprobar por el post, las esperanzas son mínimas. Concha anuncia un últimos post (espero que sólo sea el penúltimo), uno que ha dejado escrito para publicar hoy, aunque no me queda muy claro que sea el que aparece ya en la web u otro inédito que ella misma tendrá que publicar.

Eduardo no habría querido otra manera de decir adiós: ha dejado escrito el artículo de mañana.

Ni un solo día de su vida ha dejado de escribir, de decir lo que pensaba, de denunciar la injusticia, de mostrar el otro lado del espejo o de levantar la alfombra para ver que se escondía debajo.

Siento no haberme despedido de él, aunque no creo que hubiera podido, estoy demasiado acostumbrada a decirle siempre “hasta luego”.

Les agradezco sus comentarios y les rogaría que los que tanto le detestan y escriben esas barbaridades demuestren un mínimo respeto por la persona que jamás les censuró ni borró sus mensajes.

Muchas gracias. Si hay alguna novedad lo comunicaremos. Buenas noches.Hasta luego, Eduardo

Deseamos lo mejor a él y su familia. Si hay alguna novedad, esperamos que sea positiva. Independientemente de que estuviéramos más o menos de acuerdo con sus puntos de vista, todos nuestros respetos para alquien que amaba profundamente su profesión y fue capaz de entregarse de lleno a las nuevas tecnologías a pesar de su avanzada edad.

Hasta siempre, Eduardo.

Actualización (19 oct-21.42 h): Eduardo ha fallecido. Concha lo contaba anoche en El niño republicano:

Nos hemos quedado solos

El enorme corazón de Eduardo dejó de funcionar a las 3:30 de la madrugada. Según su expreso deseo sus restos han sido donados a la ciencia, por lo que no se celebrará ningún tipo de ceremonia, ni tan siquiera un velatorio en el cual sabemos que se habría sentido muy incómodo; esa impenitente timidez.

En su lugar, se celebrará un acto de despedida que anunciaremos en cuanto estén confirmados la forma, el lugar y la hora.

Mientras tanto los amigos y la familia agradecemos a todos aquellos que leen este blog y expresan sus sentimientos, del tipo y significado que sean, que mantengan con sus comentarios su recuerdo y su espíritu”.

Vía: Escolar | bitacoras.com

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