Nuevo capítulo de nuestra serie dedicada a chorradillas curiosas o experimentos asombrosos. En esta ocasión, tan solo debes relajarte y fijarte bien en las siguientes imágenes invertidas de la inmortal Mona Lisa de Leonardo da Vinci (sí, el del Código):

Mona

¿Ya? ¿Has notado algo raro? ¿Las volvemos a su posición natural?

OtraMona

Pues sí, cierto, la Mona de la derecha luce una sonrisa un tanto extraña, ¡y es exactamente la misma de la derecha de las que estaban invertidas! ¿A que no caíste en tu primera visión? ¿Y en la segunda?

¿Por qué? Nuestro cerebro, que cuando le invertimos el orden de las cosas, no acierta con los detalles.

Haz la prueba, dale la vuelta a tu monitor 😛

Fuente: Exploratorium

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