El desastroso lanzamiento de Google Analytics está causando una oleada de críticas en todo el planeta. Sí, no es algo que afecte solamente a los webmasters hispanos (mal de muchos, consuelo de bloggers), y hasta el momento nadie se explicabla cómo había podido Google lanzar un producto en estas condiciones: 48 horas después sigue sin funcionar, el servidor caído buena parte del tiempo, el servicio suspendido sin que se conozcan las causas, las altas paralizadas…

Bien, pues poco a poco comienzan a desvelarse algunas de las claves de uno de los mayores fiascos de los últimos tiempos: Ethan Stock revela que la suspensión del servicio se debe nada menos que a la protesta de los suscriptores de Urchin (el servicio de estadísticas adquirido por Google para montar Analytics) por no habérseles comunicado el cambio y el lanzamiento, y por no poder acceder a sus cuentas de pago (200 dólares al mes) al quedar saturado el servidor.

Una chapuza en toda regla, que excede con creces a la imprevisión o precipitación de la que hablábamos en otro post. Las prisas es lo que tienen, pero ¿es esto admisible en un gigante que aspira a convertirse en el líder mundial de servicios en la Red? ¿Y a los usuarios de Urchin, quién los compensa ahora, y cómo? ¿Y a nosotros? Bueno, lo nuestro es gratis, pero también lo gratuito merece un respeto.

Seguiremos informando sobre lo que nos depare Google Analytics, por ahora más bien Paralytics.

Fuente: TechCrunch

Actualización (16 nov-11.38 h): Esta mañana he descubierto que, por fin, comienzan a aparecer datos en mis cuentas de Analytics. Ahora no tengo tiempo para analizarlas, así que ya contaré.

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