Hace 30 años un maestro cariacontecido nos mandaba a casa, creo que a primeras horas de la mañana: Franco ha muerto, dijo, u otro aserto igual de incomprensible pero de semejante solemnidad. Nosotros decidimos entonces ir a jugar al fútbol a un campo de tierra, junto al colegio. Con 13 años recién cumplidos, Franco no era gran cosa, en ese instante quizás sólo una buena excusa para un día de asueto y para montar un liguilla improvisada en el estadio de la inocencia.
El fragor del segundo partido fue interrumpido por una voz y una presencia siempre terrible: un guardia urbano, que nos conminaba con gritos y gestos a abandonar el lugar y guardar el debido respeto. No sé si fue en ese momento o siete años después, tras el cutregolpe de Tejero, cuando caí en la cuenta de que España y yo nos habíamos involucrado en un nuevo destino: el tortuoso y apasionante camino hacia la madurez a través del insondable sendero de la adolescencia democrática.
¿Y tú, dónde estabas tú el 20 de noviembre de 1975? Quiero decir, si es que realmente estabas. Si no habías nacido, nos podrías contar dónde te hubiera gustado estar… o cuál es tu dibujo animado favorito.
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{ 11 comentarios }
Lo que mejor recuerdo de esos días es de la mezcla de alegría y miedo con la que comentaban todos la noticia. Y lo que costó que a mi prima, nacida aquel mismo día, no la bautizasen con el expresivo pero poco sonoro nombre de Bienvenida.
Debemos ser coetáneos, yo tres cuartos de lo mismo, pero nosotros nos quedamos jugando en el patio del colegio, también a fútbol (o ¿era balonpié?)
Todavía recuerdo la cara de gilipollas de Arias Navarro, diciendo aquello de “Franco ha muerto” entre sollozos.
Ejem, en cuanto a la democracia… no sé. Creo que todavía no.
Debemos andar por la misma edad. Yo recuerdo haberme levantado para estudiar para un examen y que mi madre me dijera, no te levantes, no hay colegio, Franco se ha muerto.
Pues que bien, pensé yo. Me he quitado un examen de enmedio.
Luego recuerdo los 3 interminables dias donde no había mas que programación lúgubre y oscura tanto en TV como en radio.
Trackback: Acabo de leer un artículo de Manuel Almeida donde relataba cómo vivió el 20 de noviembre de hace 30 años. Sí, el día que murió Franco. Enseguida mi maquinaria se ha puesto en marcha. [Continúa aquí]
A mí lo que me da pena es que hubiese gente que llorara
Mi madre nos mandó al colegio, pero con la convicción de que no habría clase y nos mandarían para casa, como así fue. Yo pensaba que había que estar triste, por que franco era muy importante, pero no notaba pesar en mis padres. Eso no me cuadrada muy bien. Luego comprendí más cosas.
Sí, me acuerdo perfectamente en aquella fecha, tenía 11 años. Mis hermanos y yo, nos fuimos al cole en taxi que era nuesta costumbre. Un poco antes de llegar al colegío, al lado del taxista tenía La Provincia ví una gran foto de Franco en la portada anunciando su muerte. En el portal nos dijo que no hay clase hoy y tuvimos que caminar a casa de mi abuela donde estaba más cerca. Fijense, nadie en casa nos daba tristeza y yo no sabía mucho qué era él aunque si era sólo famoso. Imaginen que ¡¡el payaso Fofó sí me era muyyyyyy importante, era tan adorable e inolvidable!!
Pues a mi, más viejo que la media, me pilló haciendo la mili. La madrugada nos sorprendió con la noticia, y con el olor a puro q
sorry… se envió antes de tiempo. decía que allí estaba, de madrugada, el olor a puro que se fumaba mi compi de litera, puro amorosamente guardado durante semanas para la ocasión. Acojone general de buena mañana, sin saber que hacer con nosotros, soldaditos voluntarios que empezábamos a agolparnos en la cantina del Ministerio del Aire. A las 10 de la mañana el personal andaba pasando de los carajillos a las copas de orujo directamente, y se escuchaban las primeras canciones de borrachos por los rincones. Joder, que panda de inconscientes que debíamos parecer. El efecto beneficioso fue que a las once de la mañana decidieron mandarnos para casa, visto el cariz de los acontecimientos, y que el brigada de cocina argumentaba que ni de coña había comida para todos. Saliendo del ministerio, 5 soldaditos embutidos en un 850 coupé rojo (conducía el del puro) casi nos empotramos con un coche oficial, lleno de gorras y estrellas…
Tempus fugit, que decían.
Afortunadamente, añado yo.
Yo nací ese día, a las 9:oo p.m. de España.
Yo nací el 20/11/75 en valencia.
un saludo
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