“-¿Se considera una defensora de los derechos de la mujer?

-Más que defensora, expongo mi opinión. Y lo hago con lógica y con hechos. No voy pegando gritos por ahí como una histérica, diciendo cualquier barbaridad.

-Muchos consideraron una barbaridad su idea de prohibir Internet.

-No, eso se malentendió. ¿Cómo voy a decir semejante cosa? Yo me refería a que un niño de cinco años no tiene por qué acceder a una página ‘porno’, por ejemplo. Una cosa es la libertad, y otra es el libertinaje. No se trata de prohibir Internet, sino de regular su uso a todos los niveles. Tampoco es posible que la gente se baje música como si se estuviera comiendo unas pipas. No.

-Entonces, ¿se distorsiona mucho lo que usted dice?

-Sí, pero no importa. Ya estoy acostumbrada y me da lo mismo”.

Pues por más que leo y releo el original, no veo distorsión por ninguna parte. Lo dijo con todas sus letas: I-n-t-e-r-n-e-t. Pero, ¿sabrá realmente ella lo que es eso?

Fuente: El Correo Digital
Vía: David Bravo

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