“Cuando compro un CD, espero con impaciencia ver las letras impresas en el libreto. Es lo que espero a cambio de mi dinero.

Si el libreto omite las letras, creo que estoy en todo mi derecho de escuchar la grabación y copiar la letra. Asimismo estoy en todo mi derecho de usar los motores de búsqueda de Internet para encontrar la letra de la música que legítimamente he comprado. Y gracias al progama iTunes de Apple, ahora puedo añadir letras a las copias digitales de la música que he comprado y las hago aparecer cuando reproduzco las canciones en mi iPod”.

La Electronic Frontier Foundation (EFF) cierra filas en torno a pearLyrics.

Vía: Boing Boing

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