Estoy completamente de acuerdo con Nacho Escolar en su crítica hacia la sentada virtual y ataque informático contra la SGAE prevista para mañana. No es con actos de este tipo, algo torpes y de algo más que dudosa legalidad, como vamos a ganar la batalla ni como vamos a convencer a nadie de que llevamos la razón aquellos que apostamos por un nuevo modelo de mercado, de gestión y de relación creador-público.

La iniciativa es tan grotesca que no puede más que acabar en fracaso y, probablemente, en consecuencias judiciales. Por no hablar del daño a la credibilidd de los movimientos de música libre. La guerra de las ideas debe librarse en el campo de las ideas. Hoy alguien debe andar frotándose las manos en la SGAE.