Numerosos artistas falleros han comenzado a retirar de sus escenas aquellos ninots que representaban personajes musulmanes o cualquier otra referencia a la cultura o la religión islámica. Todo esto ocurre poco después de que la Junta Central Fallera decidiera dar libertad a los artistas para la autocensura (libertad-censura, hmmm), una vez que ya ayer dos artistas falleros retiraran los ninots de musulmanes de sus monumentos ante el temor a represalias similares a las desatadas por las célebres viñetas de Mahoma.

Aunque los falleros aseguran que defienden a ultranza la libertad de expresión, pero que ésta debe evitar el insulto o la ofensa gratuita, lo cierto es que este nuevo episodio parece más un ejercicio de miedo hacia la reacción del mundo árabe que una convicción. De hecho, la inclusión de elementos musulmanes ha sido una tradición fallera desde sus inicios sin que hasta el momento nadie reparase en ofensa alguna. Entro otras cosas, porque el espíritu fallero dista tanto del insulto como la libertad de expresión de la censura. Miedo, como bien apuntaba Casciari.

¿Se apresta Occidente a una segunda Inquisición?

Share