Nada


por el 18/03/2006

en música

Confinados en la celda
de la rutina feroz
dos amantes se devoran
a la sombra de un reloj.
Se oscurecen las miradas,
el odio carga un fusil
que cada noche dispara:
¿cómo escaparme de ti?,
¿cómo salir?

Tú me tienes, yo te tengo
y aquí se acabó el carbón.
Yo, cosido a tu almohada,
tú, pegada a mi colchón.
No hay reencuentros, no hay ausencias,
no hay principio ni final,
no hay misterio, no hay sorpresa,
nada cambia de lugar.
De tanto probar tu boca
se me ha olvidado el sabor.

Y, aunque la puerta esté abierta
y haya indulto general,
igual sigue la tormenta,
igual se clava el puñal.
Nada que perder, no hay nada,
nada que recuperar.
Nada. Y todo se derrumba.
Nada altera su ritual.
Nada buscan, nada esperan,
no se quedan ni se van
y, entre el sueño y la tragedia,
el reloj marcó el final.
Y nada más.

Fuente:
Proyecto Isla

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mp3

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{ 2 comentarios }

María Luján marzo 18, 2006 a las 10:47

Y es la nada un caminito que se anda sin pensar, entre horas sin sentido, entre almohadas sin mojar. Lo malo de andar sin nada, es que se nota un pesar, un pesar grande y sin nombre que nos ata sin hablar. Y así, sin pensar y con pesar, me escabullo del reloj y me escondo en el colchón. Sólo un suspiro delata la añoranza de cantar, de cantar canciones viejas, con lamento y con pesar.

PD.- Este comentario, en origen, era un post en mi bitacora, que ha surgido al leer tu poema, pero el portal no funciona, así pués, lo dejo en comen tarios.

johnymepeino marzo 20, 2006 a las 17:48

:shock: Me habeis obsequiado con el más hermoso de los inicios de pribavera que recuerdo. Gracias a los dos.

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