NYT

La versión digital de The New York Times estrena un diseño más acorde con los tiempos que corren, basado sin duda en los rasgos identificativos del weblog, y que prima la claridad y facilidad de navegación sobre otros conceptos. La apuesta ha sido bien acogida en la blogosfera estadounidense, que hace hincapié también en la toma en consideración de los blogs como elemento escrutador de la difusión de sus artículos.

En efecto, el NYT ha incluido una sección denominada Most Popular, en la que se ofrecen listados de los artículos con mayor éxito según tres parámetros: más buscados, más enviados por correo y más referenciados en la blogosfera. Hay una cuarta opción, pero sólo para vídeo. Una iniciativa que habla bien a las claras de la alta consideración del medio hacia el efecto que sus publicaciones puedan tener entre los weblogs y del efecto que esto produce en las audiencias; pero que, sin embargo, equipara esta importancia a la de los correos electrónicos o las votaciones entre los lectores.

Esta utilización de la blogosfera por parte de uno de los medios ‘oficiales’ más importantes del planeta revela algunos puntos que pueden contribuir a avanzar en el sempiterno debate sobre la relación entre periodismo y blogs:

– El hecho más destacable, a mi modo de ver, es que, tal como viene ocurriendo desde hace ya algún tiempo, los medios comienzan a asimilar la herramienta y a utilizarla para sus propios intereses, cediéndole un cierto espacio en sus publicaciones a cambio de una plataforma publicitaria de gran impacto y difusión. El tópico de que la industria periodística odia, teme y recahaza a la blogosfera cae por su propio peso: el único ‘sentimiento’ de la industria hacia el mundo de las bitácoras es un ‘sentimiento’ empresarial, ¿cómo hacemos para integrar y explotar este nuevo fenómeno? Ya se sabe, lo que no mata, engorda. Y por ahora engordan de lo lindo asumiendo nuestros diseños, nuestra capacidad para llegar a la ciudadanía, nuestro tráfico y nuestra capacidad para revelar índices de popularidad.

– Por tanto, la idea de que los blogs acabarán en un tiempo más o menos cercano con los medios ‘tradicionales’ es ahora, después de este paso de NYT, menos sólida aún si cabe que antes. Si para el NYT, los blogs son equiparables al correo electrónico o a las encuestas, su poder para cambiar estructuras, según este periódico, es también similar al de las citadas herramientas.

– Si, finalmente, los blogs que aspiran a convertise en alternativa del periodismo ‘oficial’ continúan como hasta ahora, limitándose en muchos casos a referenciar (bien como fuentes o bien como objetos de crítica) a los medios ‘tradicionales’ y debatiéndose entre quién es más y quién es menos en el mundo de la información, acabarán convirtiéndose en complemento de éstos pero, desde luego, nunca en alternativa.

Me pregunto, ¿no estaremos sedimentando una relación simbiótica, mutualista por más señas, en lugar de una alternativa real y válida a los modelos predominantes de comunicación? ¿Es esto bueno o malo? ¿Es éste el camino, es ésta nuestra verdadera vocación? ¿Y qué papel nos depararía esta vía, la de simple inspiración o simpless baremos de difusión en la industria periodística?

– La inciativa de NYT debe ser considerada como un aviso a navegantes. Quienes apostamos por la posibilidad de desarrollar una suerte de ‘periodismo ciudadano’ con entidad propia, deberíamos comenzar también a plantear modelos menos miméticos y realmente alternativos. Quizás sea hora de comenzar a fijarnos menos en el ‘hermano mayor’ y emprender un camino propio en busca de una identidad y una audiencia que no dependan tanto como ahora del reconocimiento de nuestra tarea en los grandes medios de comunicación.

Eso, o admitir directamente que somos meras fuentes de inspiración para el desarrollo de sus tecnologías y estrategias de mercado o meras direcciones de correo electrónico o votos en el ranking de sus audiencias.

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