“También se echa de menos una crítica a la inflación del fenómeno. Hay quien cree que la simplificación del proceso de publicación convierte a cualquiera en un escritor o periodista. ¿Es eso así? Probablemente lo es en la misma medida que una llave inglesa, un mono y un grifo roto le convierten a uno en fontanero. Los lectores de blogs deberían tener en cuenta, por tanto, que las bitácoras que leen -y de la misma manera que cualquier otra cosa- pueden arreglar la avería o inundar la casa”.


Patricia Fernández de Lis (elpais.es)

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