Pintan bastos en la SGAE. El temor a que con la nueva Ley de Propiedad Intelectual el tiro pueda salirles por la culata y las últimas rebeliones dentro del gremio musical tienen de los nervios a los chicos de Teddy, a quienes parece haberles entrado las prisas en su afán recaudatorio, como a aquellos guerreros que ven perdida la plaza y se afanan en juntar y trasladar todas las riquezas posibles antes de la entrada del enemigo. Cada día se multiplican los casos, como proyectiles de mortero que van minando los cimientos y la moral de la orgullosa ciudadela. Hoy son dos asociaciones de vecinos de Avilés las que ponen el grito en el cielo denunciando el nuevo ‘modus operandi’ de la organización: el cobro preventivo. Y es que mañana puede ser ya demasiado tarde:

“Las asociaciones de vecinos de La Luz y Valliniello, en Avilés, han mostrado su malestar por el ‘acoso’ que, aseguran, sufren por parte de la Sociedad General de Autores (SGAE) para contratar orquestas para las fiestas del barrio (…) Alicia González, presidenta de La Luz, y Celestino García, de Valliniello, creen desproporcionada la nueva forma de actuar de la SGAE. “Otros años se ponía en contacto con nosotros después de las fiestas, pero esta vez nos envía la carta sin saber siquiera si vamos a celebrarlas”, explicó González. En Valliniello conocen a la SGAE, pues en 2004 y 2005 le abonaron 670 y 604 euros, respectivamente. “Fue después de las fiestas. Pero este año nos piden muchos datos por adelantado y que se los remitamos con la mayor brevedad posible”, explica García”.

“La SGAE pide a los colectivos vecinales el presupuesto de gastos para la celebración del espectáculo, el programa de mano de las fiestas y los datos fiscales para emitir factura. Ambos dirigentes vecinales han comunicado ya a la sociedad que les resulta imposible facilitar la información, más que nada, porque aún no han decidido casi nada”.

“Somos asociaciones sin ánimo de lucro. Con la contratación de orquestas ya contribuimos a dar trabajo a mucha gente. Y los grupos ya pagan a la SGAE”, apunta González. Celestino García añade: “Nos pasamos todo el año trabajando, hay un gran esfuerzo de la gente, todo el mundo voluntario, para sacar adelante los festejos. Y luego nos vienen con esto… Pedimos un poco de coherencia. Así, dan ganas de dejarlo todo”.

Fuente: La Nueva España

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