“Ramoncín criticó ‘Carretera y top manta’ porque es hombre de la SGAE y la SGAE persigue como nadie la piratería. Dice Sabina que le llamó tonto a Ramoncín “en defensa propia”. La balanza cae de nuevo a favor de Sabina. Cualquiera que tenga dos dedos de narices (y es fácil) encuentra que el nombre de la gira es un chiste, un buen chiste (digo yo). Ramoncín dejó el ‘Pollo frito’ y se pasó al chuletón de Arévalo. No lo digirió y compuso una imagen de ‘animador cultural’ de barrio de curritos. Sabina mantiene, más o menos, una línea de principios, aunque cene con príncipes”.

Fuente: Javier Blanco, en La Nueva España

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