Muy curioso el proceso emprendido por la SGAE en Arousa contra la cafetería Musgo y que ha acabado con otro sonado varapalo contra la sociedad gestora de derechos de autor. El contenido del affaire es el de (casi) siempre: los chicos de Teddy Bautista exigen a un local el pago de la cuota correspondiente, en este caso 3.425 euros en concepto de los recibos acumulados entre los años 2002 y 2006. El denunciado dice que nanay.

La SGAE procede a denunciar, que suele ser su reacción inmediata y para respaldar su acusación contrata los servicios de un detective. Además, presenta como testigo a una de sus inspectoras. Pues bien, una vez vista la argumentación y las pruebas presentadas por ambas parte, el titular del Juzgado de lo Mercantil número 2 de Pontevedra no sólo desestima por completo la demanda interpuesta, sino que pone en entredicho el fundamento en el que se basa la acción judicial de la entidad.

¿Por qué?

1) El dossier elaborado por el detective “no despeja la incertidumbre” al prestar éste sus servicios a la SGAE de forma prácticamente exclusiva. (Glup).

2) Las “habituales actas de visita” elaboradas por los inspectores de la sociedad son documentos privados “confeccionados unilateralmente”, por lo que precisan de elementos que refuercen su valor objetivo. (Glup glup).

Y, abran bien los ojos:

3)

“La inspectora, que ya no presta sus servicios para la SGAE, fue citada por la propia acusación para reforzar el informe que presentaba como prueba, y que ella misma había realizado. En un “contundente testimonio”, la inspectora desmintió la tesis de la demanda. Así, sostuvo que, efectivamente, había visitado el local. Su percepción fue que se trataba de una cafetería con dos televisores, “sin que existiese cabina musical, ni altavoces, ni karaoke alguno”. “Puesta de manifiesto tal eventualidad a quien actuaba como superiora en la jerarquía de la SGAE, la testigo afirmó que aquélla le dio la orden terminante de que hiciera constar en el acta que había karaoke”, recoge textualmente la sentencia.

Ante este hecho, el razonamiento del magistrado es inmediato: “Se comprende que el resto de pruebas se nublen con dudas”.

¿Si es un circo le crecen los enanos?

Fuente: Asociación de Internautas | La Voz de Galicia

Share