“Verán, la clave está en la E de SGAE, E de Editores; con ello nos encontramos ante una sociedad consagrada a defender a la vez a Autores (A) y a Editores (E), presuponiendo que los intereses de los músicos coinciden plenamente con los de las discográficas que los emplean. ¿Trabajadores y patronos codo con codo en la misma estructura legal? Las reminiscencias a los sindicatos verticales de otrora dejan de ser especulativas cuando comprobamos que pese a datar su fundación de 1899, la SGAE no adquiere de pleno derecho su G de General hasta el 24 de junio de 1941, merced a una Ley del Generalísimo. Esta G es precisamente la que le concede hasta hoy (con permiso de las entidades de gestión menores) la exclusividad para el cobro y manejo de los derechos de autor, convirtiendo la afiliación en cuasiforzosa para todos aquellos músicos (y también otros artistas) que no quieran renunciar a determinados ingresos”.

Fuente: Serie de artículos imprescindibles del Colectivo Rizoma en Málaga Hoy

Vía: Asociación de Internautas

Share