Finalmente, tal y como se esperaba, no hubo sorpresas: el Congreso da vía libre al texto de reforma de la Ley de Propiedad Intelectual (LPI). En otras palabras: canon sí y copia privada bastante menos. Nos queda la honrilla del gol en el último minuto: el canon será proporcional al precio del soporte, y no fijo como proponía la SGAE. Nos golean, pero también ‘mojamos’ y, además, nadie dudaba de que no pasaríamos a octavos.

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