Australia quiere situarse a la cabeza de la neocruzada internacional moralista y ha decidido declararle la guerra a la violencia en los videojuegos, aunque, paradójicamente, parece que no ocurre lo mismo con el deporte, la televisión, el ejército o el cine, en donde insulto, sangre, agresión o sadismo están a la orden del día y al alcance de los menores en sentido real, y no figurado. Ahora le toca el turno a ‘Reservoir dogs’, la nueva entrega de Eidos, basado en la popular película de Tarantino (que, por cierto, no tenemos noticia de que haya sido censurada en ese país).

Ya había ocurrido anteriormente con juegos como ‘Grand theft auto: San Andreas’, ‘Manhunt’ y ‘NARC’, y el motivo que se aduce en esta ocasión es similar al de anteriores recortes censores: escenas y opciones del juego impactantes, entre las que no faltan voladuras de cabezas, mutilaciones, enfrentamientos con la policía y torturas varias, es decir atracos a lo bestia.

Nada que no hiciera yo ya a mis cinco años con las muñecas de mi prima o mi propio Madelman. Pero, en fin, hay que reconocer que yo también era un pequeño monstruito. Si hubiese nacido en Australia, ahora mismo estaría censurado (pero sólo como videogame).

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