“Texto del Eje de Cultura Libre, en respuesta a la polémica generada por la acción en la SGAE del jueves 29 de junio:

En primer lugar queríamos recordar que Rompamos el Silencio es un espacio plural que trabaja desde los principios de desobediencia civil a través de la acción directa no violenta, como modo de intervención polí­tica. Bajo estas premisas la acción realizada en la SGAE trataba de abordar y alcanzar los siguientes objetivos generales: romper el silencio para mostrar lo excluido; visibilizar conflictos y responsables principales, obligando a quebrar el mutismo mediático; buscar nuevas formas de intervención política desde lo social, recuperando el espacio público”.

1. El “silencio” estaba “roto” desde hacía tiempo: somos decenas los que venimos denunciando de forma sistemática los fundamentos, abusos y coacciones de la SGAE; cientos ya los que se han enfrentado directamente a la sociedad en los tribunales y miles los que manifiestan claramente su oposición a un mercado musical basado en la premisa del ‘intermediarismo’. También se cuentan por decenas ya los músicos del ‘stablishment’ que se muestran críticos con ella y por miles los músicos que optan por licenciar su obra con copyleft.

2. Los “conflictos” no ha dejado de “visibilizarse” (ver Viña Rock o consultar cualquier hemeroteca sobre las múltiples polémicas en torno a la SGAE): Los “responsables principales” también están suficientemente identificados.

3. ¿”Mutismo mediático” en torno a la SGAE? Creo que recordar que en todo lo que llevo blogueando, las noticias sobre la SGAE y su confrontación con la cultura libre no han dejado de aparecer en los medios un sólo día.

4. La “política” bien entendida es algo demasiado serio como para dinamitarlo en acciones propias de pandilla de barrio. Básicamente porque la política es, fundamentalmente, confrontación de ideas, reivindicación consecuente y diseño de sistemas, alternativas, tácticas y estrategias. En ese sentido, son ya también muchos los que venimos defendiendo sistemas alternativos al copyright e intentando transmitir a la sociedad que eso de la ‘piratería’ (robos y asaltos) nada tiene que ver con la cultura libre. Por eso, esta “intervención política” nos parece tan dañina para la causa que defendemos. La credibilidad es la columna vertebral de la eficacia política.

5. No dudo de la buena fe de los pomotores, al igual que tampoco estoy en disposición de dudar de lo contrario. En cualquier caso, la buena fe no justifica por sí misma ningún acto. En nombre de la buena fe se han cometido muchos de los mayores errores de nuestra historia.

6. La lucha dialéctica y práctica contra el sistema defendido por la SGAE y contra el modelo de mercado cultural imperante ha obtenido logros constantes que han comenzado a remover el sistema. De forma lenta, puede ser, pero objetiva e implacablemente, especialmente en el terreno de las conciencias. El acto de Rompamos el Silencio no ha constituido más que una anécdota: un día de ‘gloria’ en los medios. Y nada más.

Todas las negritas son mías, aunque también licenciadas con copyleft 😉

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