Pues sí, cosas del siglo XXI, que los mitos y las convicciones se te van cayendo unos detrás de otros. Pensábamos que el tabaco era lo peor de lo peor y que, prohibiéndolo, alcanzaríamos todos la eternidad o, cuanto menos, alguna satisfacción denunciando a algún desaprensivo como quien les escribe. Pero no, el mayor enemigo de la salud humana no es el cigarro ni el puro ni la pipa. Es… ¡la leche! (y derivados) Sí, como suena, sin segundas ni terceras. La leche es criminal, según nos cuentan en Discovery Dsalud. Responsable nada menos que de las siguientes enfermedades:

  • Anemia ferropénica
  • Artritis Reumatoidea y Osteoartritis
  • Asma
  • Autismo
  • Cáncer de estómago
  • Cáncer de mama
  • Cáncer de ovarios
  • Cáncer de páncreas
  • Cáncer de próstata
  • Cáncer de pulmón
  • Cáncer de testículos
  • Cataratas
  • Colitis ulcerosa
  • Colon irritable
  • Diabetes Mellitus Tipo I
  • Dolores abdominales sin intolerancia a la lactosa
  • Enfermedad de Crohn
  • Enfermedades coronarias
  • Esclerosis múltiple
  • Estreñimiento
  • Fatiga crónica
  • Fístulas y fisuras anales
  • Intolerancia a la lactosa
  • Linfomas
  • Migraña
  • Oídos, garganta y sinusitis
  • Reacciones alérgicas
  • Sangrado gastrointestinal
  • Síndrome de mala absorción
  • Trastornos del sueño
  • Úlceras pépticas

Yo, por si las moscas, he vaciado la nevera de tetrabricks, yogures, quesos y mantequillas, y he repuesto mi reserva de Marlboro. A ver si algún ilustre tiene lo que hay que tener para iniciar ahora una campaña tipo ‘España libre de leches’. O es que sólo son unos obsesos del humilde cigarrillo.

Vía: Menéame

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