
Los habitantes de Manna, un pequeño pueblo del Estado de Kerala, al sur de la India alucinaron directamente cuando tuvieron que soportar durante unos 15 minutos una lluvia nada habitual. No era agua, ni granizo o nieve, ni tan siquiera café… eran peces:
“Vi los pescados caer del cielo. Al principio no creía lo que veían mis ojos”, contó vendedor, V.K. Satheeshan. “Cuando fui al lugar, lo vi lleno de pequeños peces en la carretera. Algunos vendedores los recogían para meterlos en vasijas”, dijo un periodista local, Rajeevan”.
Esto llamó mi atención y husmeando por la Red he descubierto que, lejos de suponer un hecho singular, resulta que la lluvia de animales, especialmente anfibios y peces (aunque se apunta también gatos y perros) está bastante documentada tanto en la mitología como en la ciencia. Y básicamente se trata de la conjunción de varios fenómenos atmosféricos en compañía de tornados que provocan la ‘abducción’ de los animalitos y su regreso a la tierra cuando todo se calma en formato de diluvio animal.
Así que si un día de éstos ves llover ranas, no pienses que estás ante un hoax de la naturaleza. Es lo que hay.
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{ 8 comentarios }
Si’, ha llovido de todo menos…dinero…:mrgreen:
“no pienses que estás ante un hoax de la naturaleza” ¡Qué bueno! XD
copypasteado de: http://www.terra.es/personal/flromera/escierto.htm
…PUEDEN LLOVER RANAS?
Los fuertes remolinos y las corrientes de aire que producen las nubes de lluvia pueden arrastrar consigo infinidad de objetos de los más diversos calibres. Estos son atrapados por la nube, hasta que precipitan a cierta distancia de donde fueron levantados, provocando el asombro de quienes presencian el espectáculo.
Hay numerosos casos publicados en revistas científicas de prestigio como el Monthly Weather Review, Nature o Scientific American, de lluvias no sólo de ranas, sino también de sapos, peces, arañas, caracoles, mejillones, escarabajos, hormigas sin ala, gusanos.. Tampoco faltan las precipitaciones de tierras de colores, lana e incluso cruces, como ocurrió en Sicilia en el año 746.
El 30 de julio de 1838, en pleno corazón londinense, los transeúntes se vieron sorprendidos por una avalancha celestial de ranas y renacuajos. En el verano de 1804, en las cercanías de Toulouse, se produjo una lluvia de sapos jóvenes que, según testigos presenciales, caían de una densa nube. El 28 de diciembre de 1 857, durante el transcurso de una fuerte tormenta, las aceras de la ciudad de Montreal, en Canadá, se vieron literalmente cubiertas por centenares de mejillones.
Conrad Lycosthenes, en su obra Prodigiorum ac ostentorum chronicon, narra la lluvia de sapos ocurrida en 1345. Asimismo, cita una extraña precipitación de peces en el 989, en Sajonia. Aunque la más célebre tormenta de peces, concretamente de gobios, ocurrió en el condado británico de Glamorganshire, el 11 de febrero de 1.859.
Un saludo,
Antonio
Eso no es nada ¿Habéis visto el final de Magnolia? Eso es muchísimo peor.
la naturaleza hace llover animales irracionale,s y los hombres? donde estan los hombres?
Los hombres aún no llueven del cielo, Gina. Menos mal.
de verdad ijala lloviera dinero…
ABRAZO VIRTUAL
Vi llover ranitas cuando tenia unos 5 años (tengo 52) en Lomas de Zamora, Buenos Aires. Mi madre me llevo corriendo al porch para que vea el fenomeno. La calle se cubrio de ranitas. Cuando lo cuento me miran con escepticismo.
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